Hace 150 años, un inmigrante alemán llamado Levi Strauss, recorrió  el Cabo de Hornos vendiendo su tela a los buscadores de oro para que estos se hicieran tiendas de campaña.

Lo que realmente necesitaban eran unos pantalones resistentes con fuertes bolsillos. Así creó los primeros “overoles hasta la cintura” (curioso nombrecito que procede de Waist Overalls). La tela no era azul sino marrón, empezó a ser azul cuando la primera partida se agotó, pero tenían un fallo, los bolsillos acababan rompiendose por el peso del oro.

El pantalón vaquero original es de la firma Levi´s y ha quedado como un básico y como un clásico dentro de la historia de la moda universal.

De algodón fuerte, amplio de caderas y casi cuadrado. Todo comodidad. Qué gusto, enfundarse tus vaqueros de toda la vida.

En 1873, Levi Strauss se asoció con un sastre lituano llamado Jacob Davis, que le dió la idea de reforzar las esquinas con remaches metálicos para que aguantaran mejor y no se rompieran. Desde este momento se hicieron llamar Levi Strauss & Company y crearon el primer pantalón que se llamo “Waist Overalls”.

A lo largo de la II Guerra Mundial su diseño comienza a evolucionar, los soldados empiezan a llevarlos después de colgar su uniforme y por eso se identifican con tiempo libre y ocio.  Desde entonces, nuestros no han cambiado prácticamente nada.

En los años 60 se mejoró la tela considerablemente, con sarga de Nimes (Francia) y fue entonces cuando paso a llamarse “DENIM”, (de Nimes) de hay proviene el nombre. Poco después se divulgó el nombre de Jeans. Todos los iconos de la época de James Dean a Marily Monroe se enfundan sus vaqueros como un signo de rebeldía que nos lleva a los orígenes del denim. Y el salvaje y lejano oeste americano…