Cuando empieza mayo las portadas de las revistas femeninas empiezan a llenarse de s y no sólo como suele ser costumbre. El cuerpo sale a flote y los culos de las conejitas empiezan a desfilar. Sin embargo, me gusta esta campaña. Es una idea verdaderamente luminosa, sutil y muy elegante de presentar la idea de un culo con corazón incluido, como todos los s que se precien de serlo.

 ”Que hace usted señora para estar tan delgada. Está re-delgada pero desde luego es caderona”, me dijo una india de Machu Pichu que pasó por la oficina a limpiar durante unos meses. Se llamaba Mónica y cuando le operaron de apendicitis decidió dejar de trabajar. A mí me pareció todo un lujo.

Vía Frederik Samuel

Agencia Philippundkeuntje.