
A la derecha, Mayte Valiño y a la izquierda, Amor Sáez de la revista Elle y que ahora estrena un nuevo blog: Bellezaporamor. Fué en nuestro último viaje a París para el lanzamiento de Idylle de Guerlain.
Esta mañana la directora de comunicación de Guerlain, Mayte Valiño ha descansado en paz para siempre después de demasiados sufrimientos. Se ha ido un lujo de mujer y una de las pocas amigas de verdad con la que he tenido el placer de compartir una lucha complicada contra el cáncer, siempre intentando evitar lo inevitable.
A ella se lo detectaron un mes antes que a mí y compartimos conversaciones difíciles entre chutes de quimio y un mándame éste cosmético o aquel perfume, cualquiera de los muchos que siempre ha tenido la Casa Guerlain; una referencia en el mundo de la perfumeria y la belleza. Y es que las free-lances autónomas somos así, nos den quimioterapia, radioterapia o medicina nuclear seguimos trabajando por terapia y también para poder pagar los carísimos tratamientos oncológicos. Carísimos en todos los sentidos. Mayte aguantó sesiones durísimas y muchos ciclos de quimio con un paciencia más allá de lo normal.

De toda la vida nuestros padres nos han hablado de las cualidades de la leche y los lácteos en general. Tanto como para considerarlo un alimento imprescindible para nuestra salud. Sin embargo, los últimos estudios científicos y médicos nos dicen todo lo contrario. Los lácteos (leche, yogures, queso y derivados) son malísimos para la salud y están incluidos en la lista de alimentos que influyen en la aparición del cáncer.
¿Las razones? Muchísimas. En primer lugar, somos el único mamífero que ingiere leche de otro animal pasado el período de lactancia. Por eso dicen que nuestro organismo no está preparado para ello y por eso no lo asimila bien. Y no estamos hablando de la famosa intolerancia a la lactosa sino de una intolerancia que va más allá.