¿Se te ocurre una época del año más estresante que las Navidades?, a mí no. Tienes que comprar regalos, romperte la cabeza para dar en el clavo y acertar, para gastar lo menos posible porque tu bolsillo vive en crisis desde hace tiempo, o para sobrevivir a los centros comerciales. Tienes que aprovechar también para quedar con todo el mundo, cenas, comidas…; por no hablar de las reuniones familiares, en las que la mayoría no hacemos más que currar como negros cocinando, preparando…, para luego, en una hora, comer como si el mundo se acabara en ese instante.
Siempre he pensado que unas Navidades lejos, en la otra punta del planeta deberían ser obligatorias por lo menos una vez cada 5 años, ¡salir volando y escapar! La Organización Mundial de la Salud clasifica el estrés como ‘epidemia mundial’ y en España, según datos de Instituto Nacional de Estadística el estrés afecta o ha afectado al 84% de los españoles, y el estrés laboral afecta a más de 60% de los trabajadores.
El año pasado me quedé sin probarlo, más por falta de tiempo que de ganas. Pero esta vez, no podía dejar pasar la oportunidad. Y en estos días de cierres pre-navideños me dejé cautivar por la propuesta de probar el tratamiento Hôseki de SK-II en ¡mi propia salón! que en pocos minutos, Carmen; la terapeuta, convirtió en una cabina estilo zen. Con una camilla plegable, pétalos de rosa, un I-Pod con música new age , toallas, piedras calientes, y por supuesto, todos los productos de su conocida línea a base de pitera, un activo derivado del licor de arroz, el famoso sake.
Me entusiasma el aceite limpiador y el cri-cri crocante de la espuma tonificando el rostro. El masaje completo y generoso, se extiende a manos y cuello con manipulaciones precisas sobre los hombros y las cervicales. En definitiva un protocolo de tratamiento de belleza y bienestar al mejor estilo japonés.
Por supuesto, plenamente recomendado a todos los consumidores del controvertido universo del lujo.
¿Quién se resiste al calorcito de las piedras calientes estrategicamente situadas justo allí donde más se necesitan (hombros y cervicales)?
Salma Hayek como La Mujer Barbuda
¿Ya creías que lo sabías todo acerca de la depilación? Pues va a ser que no. Después de la Guillete, Epiladys, ceras frías y calientes, cremas, láser… y etcéteras, ahora llega un innovador método de depilación natural a base de pasta de azúcar y agua. El tratamiento se llama Epiladerm y lo aplican en La Philosophie, un centro estético de Barcelona, dirigido por Elena Estrada.
A diferencia de otros métodos depilatorios, Epiladerm lo aplican a temperatura ambiente y se retira en la dirección del crecimiento del vello y no al revés, elimándolo de raíz y evitando así que se rompa. Al ser un producto natural está indicado para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles. Y no te creas que es poco efectivo porque en este centro lo usan con éxito para depilar el pecho o la espalda de sus clientes masculinos que tienen un vello mucho más duro y resistente que los pelillos que podamos tener nosotras en las piernas.