Carmen dell´Orefice en su juventud

A  lo largo de los años, y perdón por la obviedad de frase que me voy a marcar, nuestro físico cambia muchísimo.

El metabolismo evoluciona con las distintas fases hormonales y vitales y aparecen ciertas deficiencias. Las más significativas afectan a:

Los estrógenos.

Descienden en la menopausia, lo que deviene en una renovación celular más lenta, un adelgazamiento del tejido cutáneo, deshidratación debido a la pérdida de ácido hialurónico natural, deficiencia de secreción de grasa en las glándulas sebáceas y osteoporosis.

El calcio.

El 75% de las mujeres a partir de los 55 años sufren de deficiencias de calcio.

                                                                                                                                    Carmen dell´Orefice en la actualidad

Antioxidantes (vitaminas E y C)

La edad afecta al rendimiento del sistema inmune, por lo que resulta interesante suplementar la dieta con antioxidantes.

Agua.

Se pierde agua corporal.

Hierro.

Se incrementa el riesgo de anemia.

Proteínas.

La edad promueve la atrofia muscular, lo que implica una mayor necesidad de proteínas.

Leído así suena un poquito espeluznante, pero la idea no es asustarte, sino darte la información para que puedas responder adecuadamente previniendo daños.

                                                                                                                                  Carmen dell´Orefice en otra imagen de su juventud

En este caso concreto, nos vamos a ocupar del pelo. Si al cuerpo le afectan estas deficiencias, el pelo no se escapa –ni mucho menos-.

La edad en nuestro cabello se traduce en:

-Mayor porosidad de la fibra, lo que hace que tu pelo esté más frágil y quebradizo.

-Pérdida de densidad capilar (no sólo porque crezca menos, sino porque cada vez sale más fino)

Cuero cabelludo seco debido a la menor producción de las glándulas sebáceas.

Te puede ayudar:

-Mantener una nutrición adecuada, con mayor aporte de proteínas y micronutrientes. La levadura de cerveza suele ir muy bien.

-Evitar el estrés, factor que afecta muchísimo a la calidad capilar, como seguramente hayas comprobado.

-Usar productos específicos para cabello maduro que incluyan antioxidantes, proteínas, grasas y ácido hialurónico para densificar, nutrir y revitalizar tu cabello lo más posible. Estos productos no es que hagan milagros, pero sí consiguen rellenar la fibra capilar y dar una sensación de pelo más grueso y nutrido.