coco

El ideal romántico de la vida que espero estar llevando en unos años (cuanto antes, mejor)  se describe con ciertos elementos clave. A saber: una hamaca, una playa, muchos libros y un cocotero.

Me encanta el coco en cualquiera de sus manfiestaciones. Crudo, su olor a mítica crema de verano, su zumo, o rallado dentro de un Bounty (¡je!)

Su aceite es el último grito en mi herbolario de cabecera y sus propiedades son lo más, ya que acelera el metabolismo tiroideo y tiene cierto perfil de aumento de la respuesta inmune. Tiene la misma aplicación en cocina que el de oliva y existe en sabor neutro por si el coco no te suscita tantas pasiones como a mí.

Su agua también anda en esta línea benéfica. Sobre todo aquella elaborada con cocos verdes, como la de Zico, porque son los que aún no han desarrollado las grasas. Además es alta en potasio, mineral indispensable si haces ejercicio, y ayuda a regular la presión arterial.

zico gym

Baja en carbohidratos, resulta una bebida saludable y muy rica si te va el sabor del coco. Si te va así asá, siempre puedes probar a camuflarlo un poco entre otros ingredientes.

Un par de ideas para preparar tus propios cócteles:

Sandía y agua de coco (para 4 raciones)

·  4 tazas de trozos de sandía congelados (hay que dejar los trozos de fruta fresca en la nevera la noche anterior)

·  1 taza de agua de coco Zico.

·  Zumo de 1 limón (aproximadamente, pero es más bien al gusto)

·  Bastante hielo

Vierte los ingredientes en una batidora y mezcla todo muy bien. Cuando obtengas una consistencia frosty (nieve), sirve y a disfrutar inmediatamente.

Plátano y piña colada (para 4 raciones)

·  2 plátanos

·  2 tazas de piña en pedazos

·  2 tazas de zumo de piña

·  1/4 taza de agua de coco Zico

·  Azúcar al gusto

·  Bastante hielo.

El procedimiento es el mismo que en la receta anterior.

¿Qué te parece? Si te apetece la estampa, compro hamaca biplaza…