
Hasta ahora sabíamos que el hecho de que el sudor se convirtiera en un insulto para las pituitarias se debía a las bacterias que está alojadas en la zona de la axila, bien por falta de higiene o bien por el consumo de algunos alimentos o medicamentos. Luego hay otro nivel, las personas que padecen osmidrosis o bromhidrosis, un problema mucho más serio que hace que por mucho desodorante, antitranspirante o perfume que utilicen y a pesar de que se laven casi constantemente, el mal olor permanezca la mayor parte del tiempo.
Pero ahora, nos enteramos de que el quiz de la cuestión puede estar, como el de muchas otras cosas, en los genes. Según un estudio dirigido por el doctor de Genética de la Universidad de Bristol (Reino Unido) Santiago Rodríguez y publicado en Journal of Investigative Dermatology, hay una parte de la población cuyas axilas están libres de olor gracias a la alteración de un gen llamado ABCC11. (más…)