
En busca de cosméticos más respetuosos con nuestro cuerpo, las firmas de belleza evolucionan hacia productos más naturales que buscan la inspiración en la sabia naturaleza. Buscando y rebuscando cual exploradores, muchas veces son las plantas acostumbradas a resistir en climas extremos de frío o calor, las que les proporcionan a los científicos la solución cosmética. Es el caso del aceite de argán, la manteca de karité o el edelweiss. que deben resistir en pie en condiciones realmente complicadas.
Ahora Klorane pone su atención en el dátil de desierto para crear una línea capilar para el cabello seco, dañado y quebradizo con certificado Ecocert. El equipo de I+D+I de Klorane seleccionó este fruto por sus extraordinarias cualidades de resistencia en medios hostiles, y más concretamente eligió su almendra interior, rica en ácidos grasos esenciales, proteínas y polisacáridos. (más…)
Estoy radicalmente en contra de la violencia de cualquier género: femenino, masculino o gubernamental. Plenamente a favor del trabajo, la salud y la educación como derechos fundamentales. Por favor, recorten un poco más el Ministerio de Sanidad, Igualdad y el Instituto de la Mujer o pongan otro del Hombre por verdadera paridad o hagan uno de partos complicados o paridas conceptuales variadas: en defensa del ser humano como animal en peligro de extinción, de ética del capitalismo o contra el machismo ibérico y ya puestos también del boliviano. Hagan un Ministerio a la Desigualdad Creciente y Dinero Menguante, o algo de más utilidad: un buen instituto público para educar a esas almas cándidas de sexo y sexualidad por definir. Como madre indudablemente estoy aterrada después de haber visto una entrega de Callejeros Poligoneros al borde de la ceguera total durante un memorable “fin-de” de polluelos sin destino. Sí, lo sé, todos los jóvenes no son iguales, pero la educación es básica. Tampoco todas las mujeres somos iguales. A mí algunas me parecen de otro planeta y eso que no soy racista ni siquiera con los alienígenas.

Sí, esto puede ser el “fin-de” de algo. Hay cosas urgentes y quedan muchos deberes por hacer. Las mujeres trabajamos, pues claro. La lucha ahora debe ser otra. Por favor, no cierren hospitales al público, ni una sola planta, que ya hay bastantes casas vacías y demasiada gente sin casa y con familia. Casados unos, arrejuntados otros en pecaminoso concubinato, divorciados sobre el 50% de los casados y muchos mal avenidos en todos los sinsentidos del matrimonio. Otros sin embargo, encantados de convivir con su extraña y feliz pareja. Bienvenidos al mundo real.