
Los laboratorios Forté Pharma incluyen en la fórmula de Turboslim Doble Acción un activo exclusivo, fruto de un descubrimiento dentro del campo de la neuronutrición. Se llama Beriketon, detrás de este nombre se esconde un extracto de cetonas de frambuesa que es capaz de reducir el apetito un 70%. ¿Cómo? Pues comiendo menos sin entrar en neurosis múltiple y sin perder el buen humor y . Según se ha comprobado cientificamente las cetonas de frambuesa actúan como neurotransmisores a nivel cerebral, activando la serotonina, conocida también como la hormona del placer. Cuando estamos felices y contentos se reduce la ansiedad, la depresión y los ataques de hambre. El resto es aplicar la lógica: si te ayuda a disminuir el apetito, comes menos y pierdes peso. Los estudios clínicos de eficacia realizados por la Universdidad de Tokyo han calculado el promedio de 2,5 kg en 4 semanas, principalmente de masa grasa.

La primera y más innovadora acción de Turboslim consiste en controlar el hambre desde la cabeza y no desde el estómago como suelen hacer otros complementos nutricionales ricos en fibra o algas con poder saciante. Las cetonas de frambuesa actúan desde el sistema nervioso central, evitando el picoteo y los atracones, antes de que nos llevemos la comida a la boca.
La segunda acción de la fórmula de Turboslim combina el poder lipolítico y saciante del alga Wakamé con el extracto antioxidante de Té Verde y Zinc; un oligoelemento clave para regular el azúcar en sangre tanto como los ácidos grasos. Además, la composición se ha enriquecido con vitaminas del grupo B (B1, B2, B3 y B6) que aportan al organismo energía extra para enfrentar con más fuerza una dieta enfocada a bajar de peso.
Gracias señoras frambuesas por encerrar el cetónico secreto que nos evitará las neuras de la agobiante operación bikini.

El viernes pasado tenía que probar un tratamiento de Biologique Recherche en The Beauty Concept (Madrid). La idea partía del centro, claro está, y ya había probado con anterioridad tanto la firma como sus tratamientos de cabina. Tenía altas expectativas y además llegaba en el estado físico y mental adecuado para dejarme hacer: hecha un verdadero trapo.
Da gusto salir victoriosa y satisfecha y recomendar tranquilamente tal sitio y tales manos. Sólo escasas veces, muy pocas, los hados se conjuran y te preguntas si estás en el Show de Truman. Ains, qué rabia da cuando los planes salen mal.