Cómo hacerte ondas y no morir en el intento

Día de mi cumpleaños, pasado mes de junio. Cena en casa y yo con el pelo lleno de ondas “despeinadas” en plan melena surfera que me habían hecho en la pelu. Todos los invitados diciendo ‘qué joven estás con el pelo así, no te peines ya de otra manera”. Desde entonces he pasado por tenacillas, cepillos que rizan, planchas ghd, rizadores Bellissima…Una historia de la verdad que existe tras aquello de ‘para presumir hay que sufrir’ o de empeñarse en seguir las modas.

Braun Satin Hair

Braun Satin Hair

Me miré varios tutoriales en Youtube y parecía tirado, facilísimo hacerse unas onditas wavy, surferas, al agua, desordenadas y todo ese rollito que las quinceañeras bordan. Pero ja, ja, lo que parece un simple enroscar el mechón de pelo, dos giros de muñeca e ir bajando con la plancha, se convierte en un galimatías cuando te plantas ante el espejo y pretendes lograr lo mismo.

Para empezar, no es igual que te lo haga alguien que plantarte tú frente al espejo, donde te lías con la dirección, que si hacia afuera, que si hacia adentro. Luego resulta que mantener la plancha en vertical todo el tiempo a la vez que giras tiene su chicha y cansa; hay que practicar y supongo que a algunas se les dará mejor. Además, hay que calcular el tiempo para no chamuscarte el pelo. Si te pasas, la onda te queda como un rizo enroscado de señorona antigua; si te quedas corta, la onda dura cinco minutos y luego se alisa.

 

mujer con ondas en el pelo

A todo esto, 40 grados dentro del cuarto de baño con el calorazo de estos pasados días, empapada de sudor y con el Ipad empañado de vaho; de ahí no sale ni una onda decente. Fracaso y nueva intentona con una tenacilla más pequeña de , marca estupenda que no tiene la culpa de mi falta de profesionalidad peluqueril. Debo enroscar con tanta fuerza el mechón que me quedan unos tirabuzones y bucles como los de Sissi Emperatriz; parezco de todo menos joven, más bien la pequeña Lulú o la hermana cursi de ‘Mujercitas’. Me entero de que existe un atómico de la misma marca que te ‘absorbe’ el mechón liso y te lo devuelve con una onda perfecta, pero es muy caro para mi presupuesto.

 

rizador -Bellissima ricci&curlMe miro más tutoriales y acabo odiándolos por lo bien que se rizan las chicas esos mechones tan largos. Mi última intentona es con un rizador automático de Bellissima, el Ricci&Curl de Imetec. De entrada es más cómodo porque colocas el mechón y automáticamente lo enrolla hacia un sentido u otro según el estilillo que decidas marcar. Además de tener dos temperaturas para más o menos marcado del rizo, la onda o el bucle, una vez enrollado el pelo te avisa con un pitido; sólo das a un botón y sueltas. Me pongo a ello y consigo por primera vez, tras cogerle un poco el tranquillo, tatatachaáaaan, una onda decente, y luego otra y otra, que si hacia la izquierda, que si hacia la derecha. Y en la fotos podéis ver el resultado tras mucho probar, eh, nada de a la primera. Pero doy un notable a este sistema que, además, no te quema el pelo jamás y distribuye muy bien el calor. Es muy sencillo de usar…

¿Desventajas? Sólo veo que, al no tener una melena pantojera como en los videos, algunos mechones más cortos no se enrollan bien o se salen del ‘mango’ giratorio. Por lo demás, le pongo un notable alto y hace realidad mi derecho a ser una mujer -quizás frívola- que gusta de seguir las modas y sentirse con diez años menos con las dichosas onditas. Totus tuus, escucharé vuestras experiencias y opiniones.

Bellissima Ricci&Curl. Precio: 59.95 euros.

 

 

Eva Reuss. "El lujo intangible. Siempre me sedujo, me impactó el lujo intangible. No los relojes suizos carísimos ni las estolas de zorro plateado ni los huevos Fabergé, sino el lujo que está, que flota o te rodea aunque no puedas tocarlo. El aroma del césped recién cortado, el timbre de voz de Neil Young o la fragancia de tu colonia favorita. Qué lujo". "Escribo desde que tenía cuatro años porque me gusta contar cosas, pero escribir de Belleza es contar pequeños relatos de estética, de un cosmos llenos de sueños, que tampoco pueden tocarse, de cómo estar más guapas, más luminosas, más jóvenes. Ah, el eterno femenino, que ya perseguían las etruscas o las momias egipcias. A veces la realidad es demasiado asfáltica, fea o acelerada. Qué gusto contrarrestarla con el aroma de una tostada o la voz, inaprensible y tintineante, de aquella Maria Callas..."

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1 comentario

  1. angeles

    Yo soy rizosa natural y no necesito aparatos.

Deja un comentarioBelleza Pura, Premio Salon Look 2016 mejor comunicación