La belleza es mucho más que una cara y un cuerpo bonito. Hoy estamos muy cerca de la belleza a la carta. Médicos, esteticistas y cirujanos estéticos casi lo consiguen. El maquillaje y los cosméticos también son de gran ayuda, pero hay que saber aplicarlos y lo más difícil: elegir los más adecuados.

Espero que a través de este blog, entre todos y todas podamos comunicarnos y aprender algo más sobre la verdadera belleza pura. Y dura (que diría el famoso conejito de Duracell), o al menos que dure. No se trata sólo de ser joven o parecerlo.

Por favor, nada de inyecciones de Botox en plan patético o cortes de pelo incoherentes. La belleza pura solo se puede entender como una suma de muchas artes y el placer de disfrutar de la vida con salud.

No me creo que las rubias explosivas sean tontas, y tampoco que las feas sean más inteligentes y profundas. Sinceramente no.

La belleza es buen humor, sabiduría, inteligencia, diversión, música, arte, voz, gestos, postura y mucho duende. Ah! Entre un millón de cosas más, casi se me olvida el dichoso componente genético que nuestros queridos científicos están a punto de sitiar y controlar a su antojo mediante tratamientos antiaging cada vez más poderosos. Si la última fórmula de Nivea es capaz de modificar el ADN, ya me contarás si además te sacan sangre y te hacen un autocultivo.

De cualquier forma, antes de qué te pinchen con el último relleno, es importante que te informes un poco, porque luego, pasa lo que pasa. Te quedas hecha una pasa y con la cuenta corriente tiritando. Menos mal que nos queda el aroma de los buenos perfumes, la paz del yoga y las técnicas de relajación.

Este blog es un juguete para compartir a partir de cualquier edad, sexo, raza y condición. La belleza pura es étnica, racial y personal. Echo de menos el mar y a Echo & The Bunnymen, los 80, pero vivo en el presente que es donde hay que estar siempre para no perder el cálido sur.