Un buen baño

 

Un baño al año no hace daño. Un buen baño es un placer para el cuerpo y los sentidos. El spa se puede montar en cualquier bañera, pero sí hace falta una bañera, agua y un par de puñados de sal marina. Antes de meter el cuerpo en este baño caliente de agua con sal de mar, hay que ducharse muy bien con agua caliente y jabón, el aclarado final debe hacerse alternando agua fría y caliente desde la planta del pie hasta la rodilla y luego el muslo. El aclarado alternativo de agua fría y caliente se debe hacer ya de la cabeza a los pies. Después de esta ducha de contrastes, no sumergimos en el baño caliente de agua y sal. Sin música, ni libros. Sólo nosotros, el agua y las sales de mar que limpian y purifican el cuerpo.

El agua es sin duda, el verdadero ingrediente cosmético de lujo para este tratamiento. Entremos en la primavera con un cuerpo limpio y un espíritu renovado.

Beatriz Peña: "Intentando descubrir la camiseta del hombre feliz y la última tendencia de pasarela... Al mismo tiempo, persigo todo aquello que pueda contribuir a generar esas pequeñas dosis de poesía y belleza que todos tenemos dentro. Una de las mejores fórmulas que he encontrado tiene una larga lista de ingredientes y la mayoría son gratis: 8 horas de descanso, alimentación sana, equilibrio mental, ejercicio suave y masajes diarios por cara, cuerpo y cabello, disfrutando de exquisitos afeites y aromas. Prometo ayudarte a encontrar ese Jardín del Edén que todos buscamos. Sigo mirando las noticias de cerca, y viviendo esta aventura como si fuera un apasionado sueño".

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2 comentarios

  1. Inma

    Es maravilloso,un placer para los sentidos poder dedicarte un
    tiempo para relajarte y disfrutar,todo un lujo aunque no es muy caro,puedes hacerlo en tu casa.Me ha parecido fantástico
    y muy relajante.

  2. anita

    Que imagen más bonita…me dan ganas de zambullirme…de hecho me voy a bañar…

Deja un comentario¿Qué hay de nuevo, Viejo? Teresa Viejo y su Cambio Radical (1ª parte)