http://WWW.youtube.com/watch?v=t-StoZkN1AM

En esas conversaciones entre amigos ya no se habla del último libro que te acabas de leer, sino de cuál es el deporte que practicas y cómo te mueves. Metodologías como Curvas o Pilates se han hecho tan populares entre nosotras que nos encanta manifestar a los cuatro vientos nuestro equilibrio emocional y físico gracias a nuestro momento en el Gym.

De pequeña odiaba  esas clases horribles del colegio en las que el Test de Cooper se convertía en el mayor de los suplicios. Después he probado aerobic, step y baile. Pero considero que nunca me ha ilusionado especialmente y al final terminaba dejándolo a las dos semanas. Ahora, llevo un mes practicando el método Curvas. Consiste en una disciplina pensada específicamente para las mujeres vagas y que nos movemos poco. Es un circuito de media hora al día en el que combinas pasos aeróbicos con máquinas hidráulicas. De momento estoy contenta. En un mes he conseguido aumentar la masa muscular y mis piernas están más duras que nunca. Además, no soporto a ningún chulito del gimnasio porque en todos los centros curves está prohibido la entrada al sexo masculino. ¡Lo siento chicos!

También me han hablado muy bien del Pilates. En este tipo de entrenemaiento se refuerza el equilibrio  cuerpo- mente que resulta esencial para conseguir un mantenimiento eficaz de la figura. La respiración es el arma y el alma de las clases. Son ejercicios diafrágmaticos, que ayudan a reducir grasas mientras el cuerpo consigue un máximo esfuerzo de forma pasiva.

Y es que está demostrado que hacer deporte sólo tiene beneficios: mejora la circulación sanguínea, evita problemas cardiovasculares, incentiva la autoestima y consigue que durmamos mucho mejor.
Cuéntanos cuál es tu fórmula para mover el body.