Mi amiga Elena no paraba de insistirme en que tenía que probar un sitio hiperexclusivo en Madrid, un organic spa llamado Pañpuri (aunque ella lo pronuncia como Pampuri) que me iba a encantar. La verdad es que me daba bastante pereza una experiencia de lujo y exotismo pero en fin, un día que hice una escapada a Madrid, la llamé y me organizó una cita.

El spa, que abrió sus puertas en mayo 2011, está en pleno barrio de Salamanca y desde la calle la entrada no ofrece ni remotamente una idea de lo que esconde este centro por dentro. Al principio es bastante impactante, como penetrar en un palacio de las Mil y una Noches revestido de paredes de baldosas negras y doradas e impregnado con aroma a jazmín. Ahí en la recepción me estaba esperando la dulce Nokky que iba a ser mi terapeuta y que como todas las que trabajan en Pañpuri son de origen tailandés, indio o indonesio.

 

Todo el ambiente es muy suave y relajado y tras las preguntas de rigor: ” si soy alérgica, cuantos años tengo, si me han operado…” Nokky me dio la posibilidad de elegir en una amplia carta de tratamientos de terapias de inspiración tailandesa u oriental. Me puse en sus manos y me dejé aconsejar por ella que para eso es la experta.  Y porque había tantos tratamientos originales que me resultaba difícil elegir entre el masaje tradicional tailandés, el masaje Shirodhara indio, el masaje balinés indonesio, el Tui Na chino, el masaje filipino Hilot… Todos muy sugestivos, ¿no te parece?

Me decidí por un masaje luz de luna de Mali, porque era el especial de la casa. Me tocó una de las salas más espectaculares, la que usan para hacer masaje en pareja. La verdad es que resultaba impactante. Las camillas con unas orquídeas moradas, el jacuzzi para dos pero que caben 10 personas, los cuencos de bronce… Una ambientación de exquisito lujo. Para empezar me senté en un sofá para el ritual de lavado de pies. Lo hizo con un té orgánico y acto seguido inició la sesión en la camilla. El tratamiento es del mimo más exquisito, y combina el masaje tailandés tradicional, la aromaterapia, la técnica Reiki y la acupresión para alcanzar la relajación más absoluta.

Duraba dos horas así es que, como te podrás imaginar, rendí mi cuerpo a las olas rítmicas de un masaje de cuerpo entero, masajeado en movimientos largos, de amasamiento, y a las técnicas de acupresión. Mientras tanto en el ambiente había un exquisito aroma a aceite de jazmín.

Las expertas manos de mi terapeuta flotaban por encima de mi cuerpo, absorbiendo la energía negativa y reabriendo los canales de su energía. Me sentí en plena armonía conmigo misma mientras disfrutaba con el aroma y los perfumes que emanan de todos los productos naturales y orgánicos que fabrica la propia firma en Tailandia.

El viaje acabó al cabo de 120 espectaculares minutos cuando, con una inmensa sonrisa, Nokky me sirvió un té orgánico para que poco a poco volviera a la realidad.

Fue una auténtica gozada y te aseguro que es una experiencia única. Y que vale la pena que te des un lujo como éste aunque sólo sea una vez al año, con la excusa de hacerle un regalo por San Valentín.

 

PAÑPURI ORGANIC SPA

C/Lagasca 90, Madrid. Tel. 91 577 56 70.

Horario: Abierto todos los días de 10 a 22 horas.

www.panpuriorganicspa.es

Precio: Desde 45 euros