Un Spa en las estrellas

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Hablamos mucho de los tratamientos que se hacen las estrellas, pero ¿qué pasa con los que puedes recibir mientras las contemplas? ¿Es que nadie piensa literalmente en el firmamento?

Eleva tu mirada. Toda una serie de ‘hotelazos’ con sus no menos superlativos Spas, preparan agenda astronómica. Para que no te pierdas un solo fenómeno estelar de paso que te acicalas y relajas como nunca. Una suerte de ruta del Principito, persiguiendo cometas en lugar de puestas de sol.

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Sin alejarte demasiado del Mediterráneo, tenemos el Grand Parker´s en Nápoles, Italia. Proponen un particular ritual que pasará por apagar toda la instalación eléctrica de la Bahía de Nápoles, para ver la ráfaga de estrellas fugaces “Nessun Dorma” provistos de telescopios. Pues ya sabes: que nadie se duerma.

El Village Tembok Bali recrea la ingravidez del espacio en su rutilante propuesta: una plataforma flotante desde la que se contempla la inmensidad del universo. La banda sonora, elegida para alimentar la atmósfera, contribuye a crear un ambiente de quietud.

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Rosapetra Spa Resort, en las Dolomitas, pone el cielo a la altura de tus dedos desde el Observatorio Astronómico Helmut Ullrich en Col Druscie. El prestigioso mirador organiza tours guiados de unos 90 minutos donde los huéspedes pueden contemplar los misterios del universo. La luna, planetas, estrellas dobles, nebulosas ¡y galaxias! Una experiencia inolvidable bajo una ‘cúpula natural’ a 1780 metros desde el pie de las montañas de Tofane.

Y si todo esto te resulta demasiado astronómico –o te queda a desmano, que también puede suceder-, nuestro vecino L´AND Vineyard, en Portugal, ha creado las Sky View Suites, el más-allá-de-la-habitación-con-vistas que permite dormir literalmente bajo las estrellas de los intactos cielos del Alentejo. Pero no haciendo vivac en el santo y pétreo suelo, sino despojando de techos las impolutas suites. Un cómodo mirador de lujo.

Diana Domingo, alias "Towanda": " Cuando era pequeña me impresionaba mucho aquel locutor de radio que reconocía, en tono vehemente y voz aguardentosa, que “buscar la belleza es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo. Y en ello ando. Entre ungüentos y pócimas. Entre ciencia, palabrería y parafernalia. Entre mujeres y hombres. Tratando de separar el heno de la paja, observando lo que pasa en este sublime y asqueroso mundo y sin dejar de preguntarme, con la curiosidad de quien asiste a un nuevo fenómeno cada día, qué es la belleza".

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2 comentarios

  1. angeles

    Estaría bien visitarlos todos, pero me conformaré con los de mi zona.

Deja un comentarioEl dadaísmo, también en la belleza