L´Heure Perdue de Cartier, mejor perfume nicho

L´Heure Perdue de Cartier es la undécima referencia de la tradicional casa francesa de joyería y relojería de luxe. Inscrita en el código de la perfumería nicho –no podía ser de otro modo- opta este año al Premio al Mejor Perfume Nicho por nuestra Academia del Perfume. ¿La clave olfativa? Una cascada de moléculas de síntesis en la que despunta la vainilla. Los rasgos autorales de Mathilde Laurent, creadora fetiche de y laureada con el Grand Prix du Parfum en 2010 por Treizème Heure, hacen el resto. Hablando de emplear con tino el tiempo.

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Exclusividad, lujo, distinción, rareza, artesanía, calidad… Son algunos de los valores que definen la perfumería nicho, una apuesta por el rigor tradicional, la búsqueda de las materias primas más inusuales y la libertad creativa. Lejos de las presiones del mass market y su alocado flujo de ventas, este segmento se puede permitir hablar de tú a tú a un público de iniciados. Y ése es un lujo –quizá sea el verdadero, ah, no tener que convencer a nadie- del que pueden presumir muy pocos.

La emoción es capital. Pulsar esa vibración íntima que genera la simpatía –cuando no la adicción- por una fragancia, algo a la postre muy abstracto y tan difícil de describir con palabras. Recurriremos, entonces, a adjetivos carnales y jugosos para hablar de L´Heure Perdue. Un perfume voluptuoso, contradictorio, un juego de notas artificiales entre las que emerge, triunfante, la sedosa vainilla natural. Un aura aterciopelada y acariciante que detiene el tiempo para que no pase. Para que no se pierda.

Precio: 267 euros.

Diana Domingo, alias "Towanda": " Cuando era pequeña me impresionaba mucho aquel locutor de radio que reconocía, en tono vehemente y voz aguardentosa, que “buscar la belleza es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo. Y en ello ando. Entre ungüentos y pócimas. Entre ciencia, palabrería y parafernalia. Entre mujeres y hombres. Tratando de separar el heno de la paja, observando lo que pasa en este sublime y asqueroso mundo y sin dejar de preguntarme, con la curiosidad de quien asiste a un nuevo fenómeno cada día, qué es la belleza".

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