Hoy te descubrimos los 10 mandamientos para drenar las piernas que dejó escritos Moisés en sendas tablas de piedra.

Desde que tengo uso de razón, o más bien algo más tarde -venga, desde la pubertad-, mis piernas se hinchan y deshinchan en función de los vaivenes hormonales, climáticos y alimentarios con una volubilidad pasmosa.

A mí me gustan mucho las causas perdidas de antemano, de modo que, desde hace años -más o menos a mediados de mis teens-, empecé a hacer deporte con regularidad y a cuidar mi alimentación, hábitos que sigo manteniendo desde entonces y que alivian bastante toda clase de males, sobre todo mentales. Sí, amiga mía, una buena sesión de entrenamiento seguida de una comida de alimentos frescos, de temporada, sin procesar y de muchos colorines, puede hacer mucho por tu salud mental, aunque la vida en sí sea caótica, asilvestrada e incontrolable.

Y también puede hacer mucho por el volumen de líquido y grasa de tus patitas, sobre todo si lo combinas con otras pautas. Cuantas más, ¡mejor!

Te transmitimos la sabiduría ancestral que acompaña a las féminas desde que se irguieron por primera vez sobre sus rotundas extremidades.

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  1. Frutas y verduras ‘a cascoporro’.

Lo que decíamos: fresco, de colores y de temporada. A ingerir a placer y sin recato, que además están cargadas de micronutrientes que son lo más. Si estás recortando calorías, elige frutas con bajo contenido en azúcar, evita las desecadas y toma la fruta entera en lugar de en zumo.

  1. Des-pa-cito.

Comer despacio y saboreando bien no sólo facilita la digestión -la saliva contiene enzimas que van haciendo este trabajo antes de que los jugos del intestino actúen-, sino que hará que recibas antes los beneficios de la leptina, la hormona de la saciedad.

  1. Mira cómo beben los peces en el río.

Se mira… pero no se hace. Qué le vamos a hacer, las bebidas gaseosas o -y créeme que lo siento- alcohólicas, agravan la hinchazón.

  1. Menos humos.

Si no encontrabas motivo para dejarlo, éste puede servirte. Además de ser caro, maloliente e insano a todas luces, el tabaco empeora la circulación.

  1. Levántate y anda.

Si en verano quieres pasar del gym… ¡anda! Caminar estimula la circulación en general, ayuda a deshinchar las piernas y las tonifica.

  1. ¡A nadar!

¿Te suena eso de que la natación es el deporte más completo? A ello se suma que, en verano, es fácil y agradable realizarlo. Bastan 20 minutos diarios para notar mejoría.

  1. Tacón, punta, tacón, punta…

El tamaño importa. Ni muy alto, ni muy pequeño: medio. Esto en cuanto al tacón.

  1. Duchas de agua fría.

Quizá te parezca una tortura al principio, pero llegarás a apreciarlas. Si no puedes con todo el cuerpo, lo que sería harto comprensible, date el agua fría desde los pies hasta la cadera.

  1. El bronceado es el equivalente al maquillaje.

Yeah! Ese tono moreno tan satisfactorio que te estás currando disimula estrías y celulitis. Ponte protección y evitar las horas centrales del día, y a disfrutar.

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  1. Alíate con la cosmética reductora.

Somatoline se nota. No me pagan nada por decirlo (aunque no me importaría que lo hicieran, guiño-guiño), ni tengo un familiar en la marca. Es que es cierto. El gel drenante remodelante es de efecto frío -me sé de una que se lo pone en verano a modo aire acondicionado- y ofrece resultados notables en dos semanas.

Precio: 36,90 euros.