En 2021 no va a haber pandemia ni crisis que se interponga entre tus propósitos de año nuevo y tú.

Comienza un nuevo año. Una página en blanco llena de propósitos e ilusión después del peor-año-de-nuestras-vidas de la era contemporánea (en términos de humanidad), animado por la esperanza de la llegada de la vacuna y la probable relajación de las costumbres y vuelta a la querida y añorada ‘vieja normalidad’.

A estas alturas, es bastante probable que hayas pergeñado una serie de objetivos que te gustaría alcanzar este año. Dejar de fumar, perder unos kilos, aprender a tocar un instrumento, evitar situaciones (y personas) ‘tóxicas’, escalar en tu puesto de trabajo, tener un hijo… Sea como sea, seguro que son metas positivas, de aprendizaje y esfuerzo, que requieren foco y mucha fuerza de voluntad. Con estos tips de experta te será más fácil conseguirlo.

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  1. Del por qué al cómo

Tener claro y meridiano qué es lo que quieres conseguir y por qué te ayudará a encontrar el cómo, asegura la coach de Inteligencia Emocional Ixy Ávila. Además, “encontrar el significado de nuestras acciones hace más fácil persistir cuando las cosas se complican”. Si te has propuesto, por ejemplo, aprender francés y al cabo de dos meses te sale la gramática por las orejas, conectar con la razón por la que empezaste te ayudará a mantener la motivación y no abandonar.

  1. El progreso es más importante que el resultado

Puede que no llegues a ser una virtuosa del violín (pongamos que es ése tu propósito), pero seguro que cuando consigas interpretar tu primera partitura flotarás de orgullo. Sea cual sea tu propósito ve año nuevo, concéntrate en los progresos que vas realizando cada día (o cada semana) en lugar de visualizar la meta. Incorpora nuevos hábitos, disfruta del camino y valora tu esfuerzo y logros.

  1. Las pequeñas acciones también cuentan

Si vives en el siglo XXI, lo más seguro es que vayas con la lengua fuera a todas partes. Y eso perjudica a tu propósito. A menudo, nos encontramos con que apenas nos quedan 10 minutos al final del día para cumplir aquello que nos hemos propuesto y desistimos pensando que con esa minucia no vamos a operar ningún cambio. Sin embargo, 10 minutos diarios es mucho mejor que nada: “la suma de todas las pequeñas acciones proporciona un interés compuesto. Si dedicas 10 minutos diarios a algo, al final del año habrás hecho bastante”, matiza Ixy Ávila.

  1. Traza una hoja de ruta

Importantísimo fijar objetivos para ‘incrustar’ el hábito y que el propósito se convierta en una actividad en progreso. Si lo que quieres es, por ejemplo, hacer ejercicio, piensa en cómo es tu día a día y cuál puede ser el mejor momento donde ‘colar’ media hora de actividad física. Calcula los obstáculos que se te pueden presentar (e interferir) en tu objetivo para superar los retos que se presenten.

  1. Usa una agenda

Será la aliada perfecta de tu hoja de ruta. Agendar tus actividades y tareas diarias te ayudará a hacerte una composición de lugar y a hacerte dueña de tu tiempo. No esperes a que te ‘apetezca’ pintar esa escena ecuestre que te has propuesto o aprender a desenvolverte en la cocina coreana: que la inspiración te pille trabajando 😉.