Pablo Fernández, emprendedor e inversor con 6 récord Guinness de natación, acaba de crear la start-up Cliswim para ayudar a nadadores a mejorar un 15% su eficiencia de nado con tecnología.

Cliswim es el secreto (a voces) de Pablo Fernández para nadar más y mejor.

¿Usted no nada nada? Será porque no trajo Cliswim, la propuesta basada en motores contracorriente que permiten trabajar la eficiencia hidrodinámica usando los principios de mecánica de fluidos. Tú nadas y el sistema graba tus movimientos y los proyecta al instante mediante un innovador software de visualización. La dinámica incluye un sistema de comunicación mediante el cual el entrenador instruye en vivo al nadador desde la piscina.

Imprescindible que esta cuente con cámaras de alta definición, por lo que lo más recomendable -y limitante- es que la práctica se realice en instalaciones Cliswim. De momento, sólo hay una piscina acondicionada para usar esta metodología, y se encuentra en la calle Juan Hurtado de Mendoza, en Madrid.

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Parece complejo, pero la idea se presenta tanto a profesionales como a amateurs -con ganas de prosperar-. La metodología Cliswim es la misma que ha permitido a Fernández conseguir sus 6 récord Guinnes, así como otros hitos como nadar entre tiburones en Sudáfrica sin más protección que este sistema, unir a nado Nicaragua con El Salvador, Senegal y Gambia o completar la bahía de Ha Long, en Vietnam.

Cliswim persigue dos objetivos: que los nadadores aprendan una técnica segura, alejada de todos aquellos gestos que están fuera de los rangos articulares y, por tanto, pueden producir lesiones, y que consigan disminuir la resistencia al avance y generar una propulsión que provenga del movimiento de todo el cuerpo en el agua. La mejora se ha cuantificado en un 10-15% gracias a su uso.

Se puede recibir clases sueltas de forma individual o bien en grupo de 4. Los cursos se estructuran por niveles, de modo que no te sentirás como pez fuera del agua si eres amateur.