La apertura de Juandiegoteo Hair Salon no ha recibido una acogida fría y discreta. Tras anunciarlo en redes, el salón recibió más de 200 llamadas y mensajes solicitando cita en menos de 24 horas.
No es habitual que una peluquería genere esa respuesta inmediata. Sí lo es cuando detrás hay una marca personal sólida y años construyendo comunidad digital. Juandiegoteo lo tiene todo.
El primer salón propio del hair designer Juandiegoteo y embajador de Redken materializa un universo creativo que hasta ahora vivía entre shootings, backstage y redes. El objetivo declarado es claro: eliminar el ruido habitual del sector y ofrecer una atmósfera contenida, íntima y serena donde la técnica no compita con el entorno.

No es solo una peluquería, es una narrativa espacial
El recorrido del cliente no es improvisado. Comienza en la zona de diagnóstico, donde el análisis del cabello se aborda desde la base, el subtono y la textura antes de formular cualquier propuesta de color. En un momento en que el balayage se ha democratizado hasta el agotamiento, este énfasis en la lectura técnica marca la diferencia.
Después llega la zona técnica, con espejos XXL que amplifican la luz y un laboratorio de color donde cada fórmula se elabora a medida. Aquí el discurso es claro; personalización absoluta. Nada de tonos estándar. El color se construye como si fuera arquitectura líquida.
La peluquería como espacio de bienestar, no solo de transformación estética
La zona de lavado introduce un elemento diferencial. Lavacabezas de Pietranera con posición completamente reclinada y sistema de masaje shiatsu integrado en espalda, lumbares y piernas. La técnica se transforma en experiencia sensorial. Y, en paralelo, el salón incorpora un SPA Capilar inspirado en rituales japoneses, pensado para equilibrar cuerpo, mente y cabello.
Arquitectura con identidad
El proyecto arquitectónico, desarrollado por el estudio de Antonio Rabadán, integra las limitaciones estructurales como parte del discurso. Techos con desniveles convertidos en ondas retroiluminadas evocan el movimiento del mar y la textura del cabello. Las paredes, con acabado inspirado en arena de playa, funcionan como guiño directo a los rubios de playa que han definido buena parte de la trayectoria profesional de Juandiegoteo. La paleta combina beiges y marrones, porcelánicos efecto travertino, superficies pétreas, espejos en bronce y carpintería en nogal.
La iluminación alterna temperaturas cálidas, neutras y frías para garantizar precisión cromática sin perder atmósfera. Y, como sabes, en coloración, la luz no es decoración, es herramienta.
Carta de servicios: precisión y posicionamiento
Los precios sitúan el salón en un segmento premium coherente con su propuesta. El corte y styling parte de 120 euros, el Ritual Color desde 225 euros y las técnicas de iluminación como balayage o babylights desde 260 euros. En tratamientos, protocolos como Renacer alcanzan los 190 euros.
No compite por volumen, sino por especialización. Es una estrategia alineada con la tendencia actual de peluquerías boutique que priorizan experiencia, diagnóstico y tiempo frente a rotación acelerada.
Juandiegoteo Hair Salon:
Calle de Jiloca, 4 (El Viso).
28016, Madrid.
Tel: 622 80 36 88.
