Hay tratamientos que prometen esculpir y acaban en un esperanzado ‘bueno, algo hará’, seguido de una invocación a la Virgen de la Milagrosa. Y luego están los que introducen una variable nueva en el juego. EXION Body pertenece a la segunda categoría.

Lo he probado en WOmum, centro madrileño especializado en estética con enfoque respetuoso (muy orientado a maternidad, posparto y menopausia), y la sensación es clara. Aquí hay tecnología con intención quirúrgica… sin pasar por quirófano.

El punto de partida es interesante porque ataca uno de los dilemas clásicos de la estética corporal: o reduces grasa o mejoras la calidad de la piel, pero rara vez ambas cosas a la vez. EXION Body viene a romper ese pacto tácito. Combina radiofrecuencia monopolar y ultrasonidos en un único cabezal, trabajando en profundidad con el doble objetivo de destruir depósitos de grasa localizada y, al mismo tiempo, estimular colágeno, elastina. Además, promueve la producción natural de ácido hialurónico, lo que es especialmente relevante.

La sesión dura 60 minutos. En cabina, lo que notas es calor progresivo y controlado; muy llevadero, diría, e incluso agradable. No hay dolor ni sensación invasiva. El sistema de enfriamiento hace su trabajo y evita ese momento incómodo en el que el cuerpo pide tregua. Aquí no la necesitas. Tampoco hay agujas, ni tiempo de recuperación, ni la sensación de ‘me acabo de hacer algo serio’. Sales y sigues con tu vida.

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A nivel técnico, la radiofrecuencia eleva la temperatura del tejido para inducir lipólisis y estimular colágeno, mientras que los ultrasonidos generan microvibraciones que mejoran la microcirculación y refuerzan la estructura cutánea. Todo esto monitorizado en tiempo real con una cámara térmica que evita zonas ‘sobretratadas’ o descompensadas. Esto significa precisión, que en estética no siempre está garantizada.

¿Resultados? Aquí conviene ser ‘adulta’. No es una varita mágica de una sesión, pero sí hay cambios visibles desde el inicio. La piel está más tersa, la textura mejora y hay una cierta sensación de todo en su sitio. La reducción de grasa es progresiva y depende mucho de la constancia. Los estudios clínicos hablan de aumentos significativos de colágeno, elastina y ácido hialurónico, lo que explica esa mejora global del tejido más allá del volumen.

El precio es de 150 euros por sesión suelta de 60 minutos. Lo razonable, según el propio centro, es plantearlo en ciclos de entre 4 y 8 sesiones en función de objetivos. Hay bonos personalizados con descuento, lo cual, siendo honesta, es casi imprescindible si quieres resultados visibles y sostenidos. Una sesión aislada es más una toma de contacto que un cambio estructural.

Lo interesante de WOmum no es solo la tecnología, sino el contexto en el que la aplican. No es el típico centro obsesionado con la ‘operación bikini’, sino un espacio que entiende el cuerpo femenino en sus distintas fases. Menos urgencia, más lógica de cuidado y reconstrucción.

WOmum

Calle Juan Ramón Jiménez, 4.

28036, Madrid

Tel: 91 2017535