¿Qué palabras son las mejores para hablar de cáncer? Desde luego, el lenguaje bélico está descartado. El cáncer no es una guerra, ni tú una guerrera o un campeón. Solo eres paciente de una enfermedad que gracias a la investigación médica ya no es tan rara, ni mortal.

No digas cáncer si no es cáncer porque enfatizar la enfermedad como un problema solo hace daño a pacientes, amigos y familiares que están pasando o han pasado por un cáncer. Por favor, mucho cuidado con las palabras al hablar del cáncer.

¿A qué viene decir que:  El Cholo es el cáncer del Atlético de Madrid”?  Está frase es literal, se dice el pecado, pero no el pecador de la pradera. Y cómo no, yo salté como si me hubieran puesto un muelle.

Cuando no hay cáncer de por medio, mejor no mencionar la palabra cáncer. La palabra cáncer se puede decir alto y claro siempre que corresponda. Ya no es una palabra innombrable porque el cáncer antes era como la peste y el SIDA; enfermedades malditas. Pero hoy por hoy, la ciencia ha conseguido curar o cronificar tanto el cáncer como el VIH y de la peste ya solo nos acordamos si huele mal.

Cuidado Con Las Palabras Cáncer BeOne Y GEPAC

 

Mucho Cuidado con las Palabras al hablar de cáncer

¡ Qué campaña tan acertada, el lenguaje es muy importante para todo y también en torno al cáncer  ! ‘Cuidado con las Palabras’ nace con el objetivo de evitar expresiones que pueden herir y promover un uso del lenguaje que no respeta a las personas con cáncer.

Esta campaña va dirigida a toda la sociedad porque todos tenemos muy interiorizada y, en muchos casos, normalizada la forma en la que nos referimos al cáncer. El lenguaje influye directamente en la vivencia emocional de la enfermedad. Cuando utilizamos metáforas bélicas, aumentamos la presión y la sensación de fracaso si las cosas no evolucionan como se espera. En cambio, una comunicación más empática facilita la expresión emocional, mejora la comunicación y contribuye al bienestar psicológico”, explica Isabel López, psicooncóloga de GEPAC.

Esta necesidad de transformar el lenguaje sobre el cáncer ha sido reconocida hasta en el Congreso de los Diputados, qué el pasado 28 de octubre, respaldó la importancia de utilizar un lenguaje más responsable y empático sobre el cáncer. Aunque no se trata de una proposición de ley, solo de una recomendación en el uso de la palabra cáncer dentro de la política y las instituciones. Entre todos podemos humanizar el cáncer, ayudando al acompañamiento emocional de los pacientes, nuestra querida Reina Doña Letizia, como buena periodista, ha subrayado la importancia de empatizar con las mejores palabras.

Cuando digo que hay que normalizar sin asustar y para nada usar una palabra por otras

Soy abanderada en cualquier reunión social, incluso llamó al orden cuando veo en la pizarra de un restaurantes con orgullo healthy, que se suben a la parra del veganismo sanador incluyendo zumos anticancerígenos. Otra cosa que me enferma como paciente de cáncer y exfumadora que se nombra el cáncer a todas horas. ha muerto de una larga y terrible enfermedad innombrable, casi es peor todavía porque hay que normalizar la palabra cáncer como corresponde y cúando corresponde.
Hay muchos best sellers que lo son porque llevan en su portada frases del tipo: cómo curar el cáncer o qué hay que comer para no tener cáncer. Me parece una vergüenza que los expertos de marketing de las editoriales tiren del cáncer para vender libros.

Tanto la gente de a pie como los medios de comunicación y algunas influencers ya no digamos…

Todo el mundo con la palabra cáncer en la boca, hablando del cáncer de la política o de los alimentos anti-cáncer… No hay nada anti-cáncer per se, porque el cáncer es una enfermedad multifactorial que llega hasta los genes, y se ven afectados desde bebés a niños y adolescentes que no han fumado ni comido una hamburguesa en su vida. No es contagioso, ni adjetivo digno de usarse en prensa. Desde luego que sí se puede decir es que el tabaco provoca cáncer de pulmón o qué existen filtros solares menos cancerígenos que otros que pueden inducir al melanoma porque la ciencia así lo ha comprobado con determinados ingredientes. Mientras tanto decir que beber kombucha es una alimento anti-cáncer, pues no. Ni siquiera la guanábana o tantos otros alimentos que pueden ser buenos para prevenir, pero no determinar que no vayamos a tener cáncer. Ojalá fuera así. Sin embargo, sí se puede decir que la carne es carcinógena.

Tampoco se lucha contra el cáncer, se padece como buenamente se puede.

Efectivamente no somos guerreras ni heroínas, somos pacientes y hay que llamar a las cosas por su nombre para dejar de estigmatizar la enfermedad. Tampoco se trata de dar pena; no, ni mucho menos… En fin, que me enciendo cuando oigo hablar alegremente y sin tacto alguno.  Todas las comparaciones son odiosas. Pero esta es una de las que menos me gustan.  Tampoco me gustan los cuchicheos al oído y menos los cotilleos. Por otro lado me parece una falta de respeto total no guardar el secreto de diagnostico del paciente cuando se confía a un amigo. Qué mal rollo, no se puede confiar en ciertas personas. Creo que incluso es délito por revelación de secretos. En fin, un poco de tacto, señoras y señores.

Llevamos años hablando del cáncer como una lucha o una batalla, y lo hemos asumido como algo normal. Pero no lo es. Ese lenguaje coloca sobre la persona una responsabilidad que no le corresponde, como si todo dependiera de su actitud o de su fuerza. Y eso no es justo. El cáncer es un proceso complejo, y lo que las personas necesitan no es que se les exija luchar, sino que se las acompañe, se las entienda y se las respete, también en la forma en la que hablamos de lo que están viviendo”, afirma Begoña Barragán, presidenta de GEPAC.

La evidencia científica respalda esta reflexión. Las metáforas bélicas se asocian con mayor miedo, dificultad para afrontar las emociones y sensación de “estar perdido” cuando el tratamiento no funciona. En cambio, un lenguaje centrado en el acompañamiento —como hablar de “caminar juntos en el proceso” o “entender los altibajos”— favorece una mayor aceptación y un mejor afrontamiento psicológico en todas las etapas del cáncer.

Las palabras también cuidan emocionalmente en cáncer

Creemos que juntos es la manera en que avanzamos frente al cáncer”, señala Cristina García Medinilla, directora general de BeOne Medicines España y Portugal. “Somos una compañía innovadora en todo lo que hacemos, y esa innovación también implica mirar más allá del tratamiento. Por eso nos unimos a GEPAC para abordar la dimensión emocional del cáncer y acompañar a los pacientes de forma integral. Durante mucho tiempo, esta vertiente ha sido la más olvidada. Con ‘Cuidado con las Palabras’ ponemos el foco en la experiencia real de las personas y en la importancia de cuidar también cómo hablamos del cáncer”.

Ejemplo de Glosario de expresiones

Preguntas frecuentes sobre lenguaje y cáncer**

¿Qué es el lenguaje bélico en cáncer?

Se refiere al uso de metáforas como “guerra”, “batalla” o “lucha” para describir la experiencia del cáncer. Aunque suelen emplearse con intención positiva, este tipo de expresiones pueden generar presión emocional y sensación de fracaso si la enfermedad progresa.

¿Por qué es importante cambiar el lenguaje sobre el cáncer?

Porque el lenguaje construye el relato social de la enfermedad. Cambiar las palabras no es una cuestión estética, sino una forma de reducir la carga emocional, evitar la culpabilización y promover un entorno más empático y respetuoso para las personas con cáncer y sus familias.

¿Por qué GEPAC impulsa un cambio en la forma de denominar las palabras cuando se habla de cáncer?

Como entidad que representa y acompaña a pacientes, GEPAC considera que el bienestar emocional forma parte del cuidado integral. Promover una comunicación más humana y consciente contribuye a mejorar la experiencia de quienes conviven con la enfermedad y favorece un acompañamiento más respetuoso por parte de la sociedad.

¿Qué propone la campaña “Cuidado con las Palabras”?

La campaña, liderada por GEPAC con el apoyo de BeOne Medicines, promueve una reflexión social sobre el impacto del lenguaje en cáncer y ofrece un glosario de expresiones alternativas al lenguaje bélico. Así se fomenta una comunicación más empática y ajustada a la pauta de tratamiento del proceso oncológico.

¿Qué papel desempeña BeOne Medicines en esta iniciativa?

Es una compañía global especializada en cáncer y como parte de su compromiso en un abordaje integral, sabe que debemos colocar al paciente en el centro de todas las decisiones (“patient first”). Esta compañía impulsa la innovación científica, la investigación clínica y la colaboración global para avanzar frente al cáncer y contribuir a mejorar tanto los resultados clínicos como la experiencia de las personas.

 

**Referencias
1. Un análisis publicado en BMJ Supportive & Palliative Care, que examinó más de 25 estudios internacionales