Lo ideal es una vuelta al cole no muy precipitada, mejor que correr empecemos a cuidarnos paso a paso. Porque a principios de curso tenemos más papeletas para lesionarnos. En caso de empezar con mal pie, la buena noticia es que hay nuevas técnicas que pueden ayudarnos a curar lesiones más rápido. Más allá de una rehabilitación de fisioterapia, si la cosa va a más, las terapias biológicas pueden ahorrarnos dolores y hasta la colocación de una prótesis dado el caso.
Así funcionan las nuevas herramientas que la medicina regenerativa está incorporando al tratamiento de lesiones articulares y tendinosas. Además de quitarnos el dolor, contribuyen a ofrecer una mejor calidad de vida. El traumatólogo Félix López explica que la eficacia depende de seleccionar bien al paciente y aplicar cada tratamiento en el momento preciso. Mientras que el Dr. Aguilar nos alerta del repunte de lesiones de hombro y codo por estas fechas.

Ojo con las lesiones de hombro después del parón del verano.
Con la llegada de septiembre, miles de personas volvemos a retomar los buenos hábitos deportivos. Algunos empiezan en el gimnasio, desempolvan la raqueta de pádel o se suman al crossfit con la motivación por las nubes. Sin embargo, el entusiasmo inicial no combina bien con un exceso de carga tras semanas de inactividad. En estas fechas es frecuente un repunte de las lesiones deportivas. Especialmente en el hombro, advierte el Dr. Juan Aguilar, traumatólogo especializado de forma exclusiva en la articulación del hombro y del codo.
“El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento de todo el cuerpo humano. Puede girar, elevarse y rotar como ninguna otra, pero esa increíble movilidad se logra a costa de perder estabilidad, lo que la convierte en una estructura delicada y muy susceptible a la sobrecarga y a las roturas de tendón”, explica este especialista.
Estos son los deportes que más ponen a prueba el hombro
Según el Dr. Aguilar hay cuatro actividades que concentran la mayoría de las consultas por dolor de hombro en esta época del año:
● Pádel y tenis: el auge del pádel ha disparado las consultas por dolor de hombro. El diagnóstico más frecuente es la tendinitis o tendinosis del manguito rotador y de la porción larga del bíceps, un síndrome subacromial que en la mayoría de los casos no requiere cirugía y se resuelve con rehabilitación, en ocasiones acompañada de infiltraciones.
● Crossfit y entrenamiento funcional: los lanzamientos de balón, las dominadas o los levantamientos olímpicos exigen una movilidad y estabilidad impecables. El riesgo aumenta cuando entrenamos con prisa, falta de técnica o fatiga, descuidando la musculatura estabilizadora del manguito rotador.
● Natación: pese a la creencia popular de que es un deporte “cero lesiones”, nadar a crol o mariposa sin una técnica de braceo depurada puede provocar inflamación continuada por roce en los tendones del hombro.
● Calistenia y gimnasio tradicional: pasar de no levantar peso durante meses a realizar press de banca o levantamientos trasnuca de forma agresiva es, en palabras del doctor, “la receta perfecta para resentir la articulación”.

Medicina regenerativa: qué pueden aportar las terapias biológicas al tratamiento de las lesiones articulares
Siempre lo primero es pasar por la consulta y realizarse las pruebas previas para observar al detalle cada caso, explica el Dr. Félix López, traumatólogo. Existen tantos tipos de pacientes como historias clínicas. Sin embargo, no todos pueden beneficiarse de los nuevos tratamientos de medicina regenerativa, por qué su indicación debe tener un soporte con suficientes evidencias científicas.
Entre las técnicas del tratamiento más eficaces que se pueden aplicar en algunas lesiones articulares y tendinosas nos encontramos con las infiltraciones de PRP, las terapias celulares o los monocitos. Para el Dr. Félix López, traumatólogo y responsable de la Unidad de Preservación Articular del Hospital Memorial Publio Cordón, la clave está en utilizar las técnicas disponibles en el momento adecuado.
Para el doctor López, el objetivo de estas herramientas es preservar la articulación y retrasar su sustitución por una prótesis. No todos los casos son iguales, pero siempre que exista una alternativa eficaz dentro de la medicina regenerativa es mejor conservar nuestros propios huesos y tejidos.
Este planteamiento está detrás de muchas de las preguntas que recibe en consulta. “Los pacientes preguntan con frecuencia si el plasma rico en plaquetas (PRP), los monocitos o las terapias celulares realmente funcionan, qué evidencia científica existe, cuánto pueden retrasar una prótesis y qué pacientes son los candidatos adecuados”, explica.
La respuesta, según el especialista, no puede ser la misma para todos: “El éxito del tratamiento no depende únicamente del grado de desgaste, sino de factores como la localización de la lesión, la alineación de la articulación, el estado del hueso subcondral, el nivel de actividad del paciente y una correcta indicación del tratamiento”.

A cada cual un tratamiento personalizado según su diagnóstico
En su práctica profesional, el Dr. Félix López utiliza diferentes herramientas de medicina regenerativa en función de la lesión y de las características de cada paciente. Entre ellas se encuentran las infiltraciones ecoguiadas de plasma rico en plaquetas (PRP), empleadas en determinadas lesiones articulares y tendinosas, así como el PRP intraóseo en casos seleccionados de artrosis y afectación del hueso subcondral.
También utiliza terapias celulares obtenidas de tejido adiposo o médula ósea y concentrados de monocitos sanguíneos, seleccionando cada técnica según la articulación, el tipo de lesión y el objetivo terapéutico. Cuando está indicado, estas terapias pueden combinarse con cirugía artroscópica de preservación articular y con el uso de matrices biológicas para abordar lesiones del cartílago, menisco o tendones.
El objetivo, por tanto, no es convertir una determinada técnica en la solución para todos los pacientes, sino valorar qué opción puede tener sentido en cada caso.
“Mi experiencia clínica me ha enseñado que una valoración individualizada, apoyada en la evidencia científica y que combina técnicas de medicina regenerativa y cirugía de preservación cuando están indicadas, puede, en muchos casos, aliviar el dolor y mejorar la función y, en determinados pacientes, retrasar la necesidad de una prótesis” confirma este especialista.
La importancia de mirar más allá de una resonancia magnética
Esta valoración individualizada cobra especial importancia en pacientes que llegan a consulta convencidos de que necesitan una prótesis después de recibir un diagnóstico de artrosis avanzada o una lesión grave del cartílago.
“Es frecuente que personas diagnosticadas de artrosis avanzada o condropatía grado IV sean derivadas de forma directa a una prótesis cuando, al revisar personalmente las imágenes y explorar al paciente, comprobamos que la lesión es muy localizada y que existen alternativas de preservación articular con buenos resultados”, destaca el doctor.
Para el especialista, esta situación refleja la importancia de valorar al paciente en su conjunto y no solo el grado de desgaste que aparece en una prueba de imagen. Este planteamiento forma parte de una manera diferente de entender la traumatología: utilizar las herramientas disponibles, incluida la medicina regenerativa, para preservar la articulación siempre que las características del paciente y la evidencia científica lo permitan.
