En este cuarto libro de María Fernández Miranda “El desorden de cumplir años” (Plaza & Janés) retrata esa invisibilidad social y laboral que padecemos las mujeres con más de 50. Compañera querida en el arte del periodismo de belleza hace libros terapéuticos, desnudándose con elegancia y siempre con los datos por delante.
Esa infancia adorada a la que siempre se vuelve por Navidad, aunque hayas cumplido 50 años y todos los que vayamos a seguir cumpliendo. María Fernández Miranda ha extraído frases seleccionadas de entrevistas con gente que ha cumplido muchos más años que ella, indagando en secretos y confesiones que ponen orden en El desorden de cumplir años.

María Fernández Miranda me ha pedido por WathsApp que le diga mi sincera opinión sobre su libro “El desorden de cumplir años”
Es un balance de tu vida personal y profesional donde se presenta esa levedad existencial que vuela a medida que pasan los días y vamos cerrando páginas de revistas. De entrevista en presentación, mientras leemos algún libro que otro y escribimos nuestra propia vida entre flexiones y reflexiones.
Me reconozco en esta introspección, “Me han enviado a la oficina un Panettone dentro de una caja metálica adornada con un lazo y también un roscón relleno de té Matcha. Todo es sofisticado y complejo. Echo de menos los tiempos en los que te sentías en la cima del mundo por tener a tu alcance una tableta de turrón de chocolate Suchard“.
Recuerdos al vuelo de la vida beauty
No sabes como te entiendo querida compañera del metal, mejor dicho del papel de periódico a las revistas femeninas y el universo digital. Hace años que no volamos juntas ni compartimos esas mesas y esas fiestas que tanto me cansan. Sin embargo tengo recuerdos imborrables contigo en la acera de entrada; tal vez del aeropuerto de Orly en París. En esas largas esperas con todo el grupo de periodistas beauty fashion exhalando el humo de los taxis parisinos y del tabaco antes de entrar en ese circuito sin retorno hasta la puerta del avión. En ese intermedio de patio de colegio donde aprovechamos la espera para descubrir a esa joven y espigada periodista con un humor inteligente y algo surrealista directo desde el noroeste. Mis genes conocen ese acento.
Qué risa tan profunda me hiciste sentir en alguna sala VIP de otro aeropuerto cualquiera. Esa risa de socorro entre idas y venidas que me devolvía a un territorio conocido. Pues me ha vuelto a pasar con este libro de alta sensibilidad, ironía fina y búsqueda de la felicidad de vivir. Con esas preguntas que tiran a dar en la diana de la boca de la verdad a través de mentes maduras y trabajadas. Inhalando en apnea por las profundidades de la edad adulta, recogiendo opiniones alrededor de la muerte para volver a salir a flote, tomar aire y seguir explorando con gracia todos los desordenes que aumentan esa entropía que crece con más empatía que antipatía.

El desorden de cumplir años de María Fernández-Miranda (septiembre 2026) Plaza & Janés – Penguin Random House. Precio: 19,85 euros.
De la vida hasta la muerte con buena actitud siempre
En El desorden de cumplir años, María va desgranando anécdotas famosas, frases épicas y citas de personajes célebres. A la sazón y en su punto justo de cocción como un buen guiso. Creo que es una impresionante y contundente fabada informativa y literaria que degustas en caliente y luego tienes que digerir despacio y rumiar en frío.
La centenaria Iris Apfel revela que su secreto de longevidad era “vivir en vertical, levantarse cada mañana de la cama aunque le doliese todo el cuerpo”. Esta mujer joya y sabía, además de lucir collares de colores y un estilismo tan barroco como ecléctico. afirmaba: “Las arrugas son una insignia de valentía. No tienen nada de malo. ¡Mi mayor logro es haber durado tanto! ¿Por qué ocultar los años que has tenido la suerte de vivir?“
Un placer de lectura que nutre mi eje intestino-cerebro despertando neuronas reflejas que nos tocan a todas las almas en tránsito hacia ese viaje final del que la física cuántica cada vez sabe más. Al parecer, nuestra conciencia nunca muere.
¿Qué más da haber plantado 3 pensamientos o dos margaritas, un olivo, un aguacate o un tejo? ¿O haber escrito un libro cada día y leído solo 30 en toda tu vida? ¿Y lo de haber tenido un hijo, la parejita o 16 churumbeles.? Pues no es ninguna obligación.
Pero me has hecho recordar algunas frases que se me grabaron en el alma. Por supuesto yo he plantado muchos árboles, setos y arbustos. Tengo una hija y también he escrito un libro. que se publicó en Espasa en 1999. Justo con mi reciente publicación del libro se me acerca una compañera que lo sabía y me dice: “entonces tú ya te puedes morir porque si has plantado un árbol, escrito un libro y tienes una hija…” “Claro que sí, ya me puedo morir“. En fin que la envidia es muy mala y hay personas que van a ir al infierno de cabeza.
No me gusta odiar nada y creo que el amor es la mayor fuerza que tenemos en esta vida, seguir teniendo la inocencia y la inteligencia innata de esa niña eterna y curiosa volando hacia el cielo desde su columpio rojo. Seguir soñando por el camino con esos zapatos rojos de lentejuelas de Dorothy Gale.
Nadie sabe cuándo sonará el silbato con la última llamada para subirnos a ese tren que todos tenemos que coger algún día. Nosotras seguro que vamos en Business como todos los hombres y mujeres elegantes y de buena fe. Todavía es pronto, compañera.
