Chicas, hablemos claro. Durante años nos han hecho creer que el sexo era un “extra”, algo opcional, casi frívolo. Pero resulta que no: el placer también es salud (sexual). Y no lo decimos solo entre amigas con una copa de vino en la mano, lo confirman los médicos… y los datos.

Hay un momento —a veces silencioso, a veces incómodo— en el que muchas mujeres piensan: “Esto debe de ser normal… será la edad”. Menos deseo. Sequedad. Molestias. Un cuerpo que ya no responde igual. Pero, ¿y si no fuera algo inevitable? ¿Y si no tuviéramos que resignarnos?

La doctora Antonella de Ponte, ginecóloga especializada en salud sexual femenina y menopausia y colaboradora de la nueva clínica Intimara, en Barcelona, y en la Dexeus Mujer lo tiene claro: la sexualidad no desaparece, cambia. Y lo más importante: se puede cuidar, tratar y recuperar.

Dra. Donatella de Ponte, especialista en salud sexual

Hablar de sexo también es medicina

“Muchas mujeres llegan a la consulta pensando que lo que les pasa es normal… y que no tiene solución”, explica la doctora Antonella. Sequedad vaginal, menos sensibilidad, dolor, orgasmos que se esfuman con la menopausia… Error: no hay que resignarse.  

Los cambios hormonales —especialmente en la menopausia— afectan directamente a la vulva, la vagina y la respuesta sexual. Sequedad, dolor en la penetración, menos sensibilidad, dificultad para llegar al orgasmo… Todo eso impacta en la autoestima, en la pareja y en la relación con el propio cuerpo.

“Cuando no se habla, no se trata. Y cuando no se trata, se sufre en silencio”, resume la doctora.

Menopausia: el gran malentendido

Uno de los mensajes más potentes que lanza Antonella es desmontar la idea de que la menopausia marca el final de la vida sexual. Nada más lejos de la realidad.

“No es tarde. Nunca lo es”, insiste. Hoy existen abordajes médicos y terapéuticos que permiten mejorar la lubricación, la elasticidad, la sensibilidad y el confort, incluso en mujeres que llevan años evitando el sexo por dolor o incomodidad.

La clave está en un enfoque integrador: medicina, rehabilitación del suelo pélvico, acompañamiento sexológico y educación corporal. No hay soluciones genéricas, porque cada cuerpo —y cada historia— es distinta.

Freepik

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Reconciliarse con el propio cuerpo

Algo muy interesante de su enfoque es cómo habla del autoconocimiento corporal. Recuperar la sexualidad no siempre empieza con una pareja, sino con una misma.

“Cuando una mujer vuelve a sentir su cuerpo sin dolor y sin miedo, cambia su actitud, su deseo y su seguridad”, explica. Ese proceso tiene un enorme impacto psicológico: menos ansiedad, más confianza y una relación más amable con la propia intimidad.

En su consulta, Antonella trabaja para desestigmatizar la sexualidad femenina, especialmente en etapas como la menopausia o después de tratamientos médicos, partos o cirugías.

El placer también es salud

La doctora lo dice sin rodeos: el placer no es un capricho. Es parte del bienestar físico y emocional. Cuidar la salud genital, hablar de orgasmos, de deseo o de dolor no es frivolidad, es prevención y calidad de vida.

Por eso insiste tanto en normalizar estas conversaciones, tanto en la consulta como fuera de ella. Porque cuando el sexo deja de ser tabú, deja de ser un problema.

Inteligencia artificial, esa nueva aliada inesperada

Sí, has leído bien. La inteligencia artificial también se ha colado en el dormitorio (y no de mala manera). Más del 80 % de las personas encuestadas en España reconoce haber usado herramientas de IA para resolver dudas sobre relaciones, autoestima o comunicación íntima.

¿Lo mejor? Que muchas mujeres se sienten más seguras preguntando primero a una app que verbalizando ciertas inquietudes en voz alta. “La IA puede ser un primer paso para perder el miedo y llegar a la consulta con las ideas más claras”, apunta la doctora Antonella. Menos vergüenza, más información.

Uno de los temas más interesantes en la clínica Intimara es el uso terapéutico de dispositivos de placer, como los de Lelo. Ojo: no hablamos solo de juguetes. “Utilizados con criterio médico, ayudan a mejorar la vascularización, la sensibilidad y el tono muscular”, explica. En otras palabras: pueden ser parte de una auténtica rehabilitación íntima.

Autocuidado íntimo: el nuevo lujo

Según el estudio de Tendencias Sexuales 2026 de Lelo deja claro que el autocuidado ya no se limita a cremas caras o a retiros detox. El bienestar sexual entra de lleno en la rutina beauty & health. Igual que cuidas tu rostro o tu alimentación, cuidar tu vulva, tu suelo pélvico y tu placer es un acto de amor propio.

El mensaje final que todas necesitamos oír

Si hubiera que resumir la filosofía de la doctora Antonella de Ponte en una frase, sería esta: “La sexualidad no se pierde con los años; se transforma. Y podemos acompañar ese cambio con ciencia, respeto y empatía.”

Así que, si alguna vez has pensado que “ya no toca”, que “esto es lo que hay” o que “mejor no digo nada”… quizá sea el momento de replantearlo. Hablar de salud sexual no nos hace exageradas. Nos hace conscientes. Y eso, también, es cuidarse.

Clínica Intimara de salud genital y sexual

Plaça Joaquim Pena, 2, bajos. 08017 Barcelona.

Tel. 93 205 09 98/ 669 61 32 99.

Horario de Lunes a viernes de 9 a 20h

Email: info@intimara.com