Si quieres prevenir el cáncer, mejor reduce químicos. Mucho antes de un diagnóstico precoz: hay que reducir todas las exposiciones que puedan dañar tu salud.

El Dr. Nicolás Olea alerta sobre prevenir el cáncer y el impacto de la exposición química acumulativa. Nos recuerda que reducir el contacto con plásticos, y preferir materiales inertes como el vidrio, puede ser un factor importante como estrategia preventiva contra el cáncer.

Mejor prevenir la contaminación química que nos rodea y tal vez así no tengan que diagnosticarnos un cáncer. Y también será mejor un diagnóstico precoz que dejar desarrollar un cáncer. Cuánto antes pongas freno a los factores de riesgo, mejor salud tendrás

No es bueno rodearse de plásticos ni exponerse a productos con disruptores endocrinos, dicen nuestros Médicos de Familia y Endocrinos.

En lugar de centrar todos nuestros esfuerzos en lograr diagnósticos oncológicos cada vez más precoces, deberíamos redoblarlos en evitar que llegue a desarrollarse cuando la causa es una exposición evitable”. Con esta reflexión, el catedrático Nicolás Olea, uno de los mayores expertos europeos en disrupción endocrina, abrió el debate sobre exposoma, contaminación química y prevención sanitaria. Recién celebrado en el marco del 32.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Alerta sobre la mesa de los especialistas reunidos en la mesa “Transparencia y exposición evitable a disruptores endocrinos desde la consulta de Atención Primaria”.

Cada día aumenta nuestra exposición exposición química, un factor acumulativo en la salud humana

Microplásticos, disruptores endocrinos, alimentación, embarazo, infancia y materiales en contacto con alimentos y medicamentos fueron algunos de los temas tratados. Durante una sesión que consolida la salud ambiental como parte de la medicina preventiva.

Dentro de un contexto científico donde se estudian los compuestos químicos con capacidad de alterar el sistema hormonal, presentes en materiales cotidianos, los expertos lo tienen claro. “Para reducir la exposición es crucial evitar los envases de plástico y reemplazarlos por vidrio o acero inoxidable”.

Así, elegir alimentos y bebidas envasados en vidrio se presenta como una herramienta silenciosa de prevención y reducción de exposición evitable.

Si identificamos los factores de riesgo podremos llevar una vida más saludable

Juan Saturno, responsable del Grupo de Trabajo de Salud Pública de la SEMG, recalcó la necesidad de avanzar en la prevención de la salud y que el exposoma forme parte del programa del Congreso.

Tanto, el  Dr. Nicolás Olea, como uno de los mayores expertos europeos en disrupción endocrina, como Carlos de Prada, periodista especializado en contaminación química, salud ambiental y prevención de riesgos tóxicos, alzaron sus voces para sensibilizar sobre los efectos nocivos de estas sustancias en nuestra salud. Sigue el hilo de la iniciativa “Hogar sin Tóxicos”.

Los hábitos saludables se prolongan y nos ponen alerta para reducir envases y productos que perjudican nuestra salud.

En ese sentido, el Dr. Nicolás Olea enfatiza que “la mujer en general y la mujer en edad fértil y embarazada/lactante son población de riesgo, dada la posibilidad de transmisión materno-infantil por exposición a disruptores endocrinos y micro y nanoplásticos”. Del mismo modo, la exposición infantil vinculada a la alimentación y muy especialmente al comedor escolar debe ser advertido por los profesionales sanitarios.

Con motivo de la celebración del Día Mundial de las Hormonas de 2026,  Carlos de Prada comunicó que: “En línea con las recomendaciones para mantener una buena salud hormonal, la Sociedad Europea de Endocrinología (ESE) y la SEEN destacan que para reducir la exposición a disruptores endocrinos es crucial evitar los envases de plástico y reemplazarlos por vidrio o acero inoxidable”.

La salud también se envasa, y la receta es: vidrio

Desde ANFEVI (Asociación Nacional de Fabricantes de Envases de Vidrio) apuntan que la composición inorgánica del vidrio y su naturaleza químicamente inerte permiten el contacto directo con alimentos y medicamentos sin necesidad de capas funcionales internas. De esta manera, se reduce sustancialmente el riesgo potencial de migración de materiales al contenido. Además, su uso no contamina y respeta los ecosistemas porque entra en la cadena trófica. Asimismo, el vidrio no contiene BPA, ftalatos ni otros compuestos en jaque por sus posibles efectos sobre la salud humana.