Durante mucho tiempo, la humanidad soñó con vivir más. Ahora la cuestión ya no es cuánto viviremos. La cuestión es cómo queremos vivir esos años de longevidad prolongada gracias a la medicina y la ciencia.
Qué hacemos con esos años ganados al calendario, se cuestiona la periodista experta en belleza, salud y bienestar, Carmen Lanchares. El tiempo a nuestro favor sostiene un debate sobre la longevidad que apunta al proaging más que al antiaging.
En un momento en el que proliferan los discursos simplificadores sobre el envejecimiento y las promesas de juventud perpetua, Carmen
Lanchares devuelve la conversación al terreno de la evidencia científica, la medicina regenerativa y el sentido común. Ya no se trata de desafiar el paso del tiempo, sino de comprenderlo. No propone una lucha imposible contra la edad, sino una forma más inteligente de convivir con ella.

Superar los ochenta ya no es una rareza. Por eso el antiaging ya no tiene sentido, mejor disfrutar del proaging
El libro de Carmen Lanchares, Lanchig, para sus amigas y compañeras, aporta un enfoque optimista y genera un debate sobre la longevidad que se decanta claramente hacia el proaging. Nada de gurús ni milagros, la base de este ensayo se inspira en los avances científicos sobre longevidad. Esto cambia por completo la manera de entender nuestra edad.
Hay que mirar de frente a la vejez porque vamos a vivir más años y lo haremos con mejor calidad de vida. En “El tiempo a nuestro favor” encontrarás muchas claves y avances médicos al respecto.
¿Cómo vamos a vivir esos años de longevidad que nos regalan las investigaciones científicas y la medicina?
Carmen Lanchares propone una mirada rigurosa, práctica y profundamente humana sobre el envejecimiento. Un libro que no promete detener el paso del tiempo, sino comprenderlo mejor. Un ensayo que reivindica que vivir más solo tiene sentido si aprendemos también a vivir mejor.
Por primera vez en la historia, alcanzar edades avanzadas ha dejado de ser una excepción para convertirse en una experiencia compartida por millones de personas. La longevidad ya no es una aspiración individual ni una cuestión reservada a laboratorios, hospitales o especialistas.
Todo un fenómeno cultural, social y político de nuestro tiempo. Sin embargo, mientras la esperanza de vida sigue aumentando, la conversación pública sobre el envejecimiento oscila entre dos extremos igualmente insuficientes. Por un lado, el miedo al deterioro y la dependencia. Por otro, la promesa de una juventud indefinida alimentada por una creciente industria de la longevidad que ofrece soluciones rápidas para problemas complejos.
Hay vida después de la jubilación, el debate de la longevidad está abierto
Durante gran parte del siglo xx, la vida se organizó alrededor de una secuencia relativamente estable: formación, trabajo, jubilación. El aumento de la esperanza de vida está transformando ese esquema. Las personas llegan a edades avanzadas con mejores condiciones físicas, mayores expectativas de actividad y una participación social más prolongada que generaciones anteriores.
El libro invita a pensar qué significa construir una sociedad en la que millones de personas vivirán veinte o treinta años más de lo que vivieron
sus abuelos. No se trata únicamente de añadir tiempo a la existencia, sino de redefinir qué hacemos para disfrutar de nuestra longevidad.

Así era Madonna de joven
Larga vida a la edad, confiesa tus años sin miedo y pasa del antiaging al proaging
¿Por qué seguimos queriendo parecer más jóvenes? Estamos viviendo de espaldas a la verdad, no podemos obsesionarnos con esta idea. Lo ideal es aceptar nuestra edad y afrontarla de una forma consciente, activa y divertida.
La industria cosmética, el mercado del bienestar y buena parte de la cultura contemporánea contribuyeron a presentar la edad como un problema que debía ocultarse, corregirse o retrasarse.
El tiempo a nuestro favor se hace eco de una revolución visible que despunta con un claro avance en los cánones de belleza que visualiza desde las canas a las arrugas o los cuerpos no normativos. Hay que lucir con orgullo lucir la edad que figura en nuestro DNI. El objetivo ya no es borrar arrugas, sino conservar todas nuestras capacidad físicas y mentales en el mejor estado posible.
Sumar años en positivo con el tiempo a nuestro favor
La pregunta deja de ser cómo parecer más joven para convertirse en cómo mantener la autonomía, la movilidad, la fuerza muscular, la
salud metabólica, la capacidad cognitiva y la calidad de vida.
Carmen Lanchares reivindica reconocer todo lo bueno que los años también aportan. La edad no es una pérdida, aunque existe una tendencia social y cultural que equipara el envejecimiento con el declive. Hay una vertiente cierta porque se pierden capacidades físicas y muchas funciones biológicas se ralentizan.
La posibilidad de retrasar enfermedades asociadas a la edad, prolongar la salud funcional o comprender mejor los mecanismos biológicos
del envejecimiento ha convertido la longevidad en uno de los campos más dinámicos de la investigación científica contemporánea.
La experiencia acumulada, la perspectiva, la estabilidad emocional, la capacidad de contextualizar los problemas, la creatividad o la libertad respecto a determinadas presiones sociales constituyen también formas de ganancia asociadas al paso del tiempo.

Así es Madonna en una foto más reciente. Sí, es ella.
Esta nueva longevidad nos plantea muchas preguntas que trascienden el ámbito de la medicina
La forma en que envejecemos depende del entorno en el que vivimos, de nuestras relaciones sociales, del acceso a recursos sanitarios, de las
condiciones laborales, entre otras muchas circunstancias acumuladas en toda una vida.
¿Cómo deben adaptarse las ciudades a una población cada vez más longeva?
¿Qué papel desempeña la soledad en la salud futura?
¿Se puede transformar la cultura del trabajo en sociedades donde las trayectorias vitales son cada vez más largas?
¿Qué lugar ocupan las personas mayores en una cultura obsesionada con la novedad?
El libro no pretende responder de forma exhaustiva a todas estas cuestiones, pero contribuye a situarlas en el centro de una conversación que será cada vez más relevante durante las próximas décadas.
La autora y especialista Carmen Lanchares (Madrid, 1963) es periodista especializada en belleza, salud y bienestar.
Fue directora de belleza de Vogue España durante veintidós años. Comenzó su carrera profesional en informativos locales de radio, cocreó una revista especializada en perfumería y cosmética y formó parte del equipo fundador del máster Vogue-Universidad Carlos III en Comunicación de Moda y Belleza, como coordinadora y profesora de la asignatura de Belleza y Salud. Ha colaborado con el suplemento «Lifestyle», de La Razón; en la sección «Longevity» de la plataforma Vivo-La Vanguardia y en la revista Woman, entre otros.
Créditos de la fotografía de Carmen Lanchares: © Manuel Molina Arias
EL TIEMPO A NUESTRO FAVOR, La ciencia de la longevidad
El libro de Carmen Lanchares parte de una convicción sencilla que genera el debate entre la longevidad y el proaging. Porque el envejecimiento no debería entenderse como una lucha contra la edad, sino como el aprendizaje de una nueva etapa vital.
Autora: Carmen Lanchares
Precio: 19,90 euros.
Publicación: 3 de septiembre de 2026
Debate Libros
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