Borra las tensiones de tu mente y de paso de todo el cuerpo. Sonríe a la vida, deja el maldito estrés de lado y fluye… Parece fácil, pero hay veces cuesta bastante porque estamos desubicados, mirando el móvil y forzando unas cuántas sonrisas falsas. Por favor, no dejes que la tensión se apodere de ti.

Es inútil intentar relajarse con una infusión de tila o lavanda, necesitas entrenar tu mente y relajar tu cuerpo. Con el entrenamiento que propone la Técnica Alexander, ríete, pon la carita feliz y suelta esa risa floja que antes te resultaba tan complicada como saltar vallas en una carrera de obstáculos.

Ya sabes que los múltiples emojis de caritas con carcajadas, risas y sonrisas no puntúan porque presiones la tecla. Es necesario hacer el gesto con la mueca de la sonrisa elevando los extremos de los labios físicamente. Aunque el truco de coger un lápiz entre los dientes es una penosa risa funcional, qué sin embargo nuestras neuronas registran como si nos hubieran contado un chiste. Ahí está el poder de cualquier músculo facial para engañar al cerebro.

Por eso, ahora las toxinas botulínicas se llaman neuromoduladores porque estiran los gestos de enfado o tristeza y suman felicidad a nuestras vidas. Si te gustan las inyecciones de medicina estética puedes dejar de fruncir el ceño y olvidarte de la sonrisa de marioneta, tu cerebro lo captará en postivo.

Técnica Alexander Marta Barón

Las clases empiezan por la vocal ah, susurrada

En cada clase aprenderemos a disfrutar de una vida más amable, sin olvidarnos nunca de sonreír. Porque aplaca el sistema nervioso y tiene beneficios para todo nuestro cuerpo-mente.

Marta Barón, profesora de Técnica Alexander, ayuda a solucionar cualquier gesto de amargura que empeora nuestra salud. “Para sacarnos la sonrisa cuando más nos cuesta, tenemos un procedimiento propio, ‘la ah susurrada’, que trabaja con la sonrisa.” dice Marta. Este ejercicio mejora el uso de la voz y toda la musculatura del cuerpo.

Cuando graduamos la voz todo va bien. Este ejercicio pretende educar la voz sin forzar la garganta, lo cual suele tener consecuencias negativas en la salud de la laringe”, explica. Así que ya sabes, aprovecha cualquier momento del día para practica la sonrisa consciente, aunque hayas no te apetezca.

A entrenar tu rutina más risueña con el ejercicio como un ritual diario y nada más levantarte dedícate una sonrisa interior, deja que salga a tus labios y llega hasta la carcajada. Verás como poco a poco te sale natural. Entra en la filosofía de Mr. Wonderful sin burlarte de sus tazas; sonríe y el mundo te sonreirá.

¿No te has creído nada? Por favor, un poquito de fe. Vamos eleva tu ánimo y aumentará tu bienestar.

La Técnica Alexander consiste en aprender un enfoque basado en parar y prestar atención para entender cómo el modo en que realizamos un movimiento puede cambiar nuestra forma de vivir.
Podemos alcanzar salud y bienestar, sintiéndonos responsables de nuestro cuerpo. Con Marta Barón aprenderás la mejor manera de canalizar la energía necesaria en el día a día.  La clave de la Técnica Alexander es Parar y Observar. Soltar y Pensar, y casi sin darte cuenta, vas siendo más consciente de tu cuerpo y de cómo gestionar tus desequilibrios. El problema de muchos de nuestros males, físicos y emocionales, está en la repetición automática de conductas que aparecen cuando hay estrés, ansiedad, cansancio o emociones difíciles. Mientras no cambiemos ese patrón, las molestias continuarán apareciendo.

Unnamed

Twiggy para Charlotte Tilbury

“Un día sin risas es un día perdido” decía el gran cómico Charles Chaplin, y el fisioterapeuta australiano, Alexander, desarrollo la técnica para conseguirlo.

La Técnica Alexander es un proceso educativo que te enseña a reconocer y transformar los hábitos inconscientes de tensión que afectan a tu cuerpo, tu respiración, tu movimiento y tu estado emocional.
Si sientes que ‘algo no fluye’, si percibes una incomodidad constante, quizá sea el momento de probar esta técnica que actúa en la raíz invisible de esos patrones que sostienen el malestar.

Marta Barón trabaja en sesiones individuales o pequeños grupos, talleres para colectivos de actores, músicos, informáticos, estudiantes, cuidadores…En cada sector hay una serie de rutinas de trabajo que condicionan nuestros movimientos. No nos olvidemos que Alexander era fisio y su sistema nos enseñan corregir fallos al mirar el móvil o el ordenador,  al cargar pesos o atendiendo a un enfermo.  Aunque los cambios pueden notarse desde la primera clase, se recomiendan un mínimo de 6-8 sesiones.

En busca de la alegría, el bienestar y la salud mental con el reseteo de la Técnica Alexander.

Este método ayuda a manejar mejor el estrés físico, tanto en profesiones sedentarias como en aquellas que requieren gran esfuerzo físico o en trabajos cara al público.

Si te trabajas el nivel de relajación, la sonrisa fluye sola. Con la Técnica Alexander aprendemos a soltar la rigidez de la mandíbula y la boca. Además de decir adiós a los labios fruncidos y las tensiones de lengua y encías. Poco a poco tu forma de sonreír será más espontánea y la vida se volverá más amable. Porque reír puede convertirse en un hábito sano, contagioso y con un efecto positivo para ti y todos los que te rodean.

Por favor, deja que todo fluya y aflore tu sonrisa natural sin postureo forzado.

“Siempre la sonrisa brota como consecuencia de un ambiente distendido y relajado. Por supuesto, que técnicas como el yoga, la meditación también ayudan a conseguir un nivel de relajación profundo hasta el estado alfa, Sin embargo, esta técnica está enfocada en soltar por completo toda la anatomía de la boca. Labios, encías, lengua, carrillos, maxilar, paladar, dientes, se pueden soltar y ayudará a la sonrisa. La sonrisa también conecta con los ojos. Por eso se sonríe ‘con los ojos’, cuando algo se suelta, la expresión de los ojos cambia”, asegura Marta Barón, profesora de Técnica Alexander. Se tarda sólo unos minutos en hacer este ejercicio y aporta tal sensación de bienestar.

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