Realfooding: pon comida real en tu mesa

El realfooding consiste en comer comida ‘real’, y es mucho más que una tendencia vistosa en redes sociales.

No es una dieta. Ni siquiera necesitaría un anglicismo para denominarla, ni un hashtag. Pero los tiene, qué le vamos a hacer, de algún modo llamativo hay que combatir la industria de los ultraprocesados, fruto de una sociedad ultraenfocada a la producción que ya no tiene tiempo para cocinar.

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Y, ¿qué es el realfooding, preguntas clavando en mi pupila tu pupila azul? Es la comida ‘de verdad’ que no viene en un envase etiquetado con un sinfín de ingredientes, algunos de ellos, desconocidos. Otros, potencialmente nocivos para la salud.

Comida real es la que no tiene azúcares añadidos, ni harinas, ni aceites vegetales cuestionables -cuando no directamente chungos-; lo que te venden fresco en el mercado y lo que comían nuestros abuelos sin necesidad de darse aires ni abrir cuentas de Instagram.

¿Cuán fácil es comer así? Según Carlos Ríos, autor de “Come comida real”, una completa guía para manejarse en los términos de la realidad alimenticia, amén de estrella de Instagram con más de un millón de seguidores, bastante. Si sabes cómo.

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Lista de la compra saludable (y no por ello menos navideña)

Aperitivos, comidas, meriendas, cenas… y otra vez a empezar. Pongamos freno a este sindiós.

La Navidad es un cúmulo de experiencias. Todas ellas ligadas por un hilo conductor: el amor la comida. No importa la ocasión que estés preparando, ‘picar algo’ forma parte del ritual social desde que el ser humano salió reptando del limo primigenio.

Pero tranquila. Del mismo modo que sabemos pegarnos la fiesta padre, hemos de saber introducir el equilibrio que nos caracteriza -o que caracteriza a alguien que conoces y a quien te quieres parecer-. Y no hay mejor manera de resetear el organismo que con la comida, nuestro combustible.

No es necesario realizar una ‘cura detox’ (para ello ya tenemos unos inteligentes órganos internos que llevan a cabo esa misión a coste 0), retirarse a un monasterio o pedir templanza muy fuerte a una estrella fugaz. Basta con comprar alimentos avalados por nutricionistas e introducirlos en los ágapes festivos. Toma nota de nuestra lista de la compra saludable.

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Mujer Y Hombre Deporte

Colágeno para aliviar el dolor articular y mejorar la piel

Perdemos colágeno, la proteína más abundante de nuestro organismo, a partir de los 25 años. Podemos remediarlo.

¿Para qué sirve el colágeno? Es una proteína que aporta estructura y elasticidad a los tejidos y es indispensable para que estos sean capaces de regenerarse y mantener la elasticidad. Lo tenemos en los huesos, en los tendones, en los ligamentos, en los cartílagos y en la piel, pero a partir de los 25 años, edad en la que nuestro organismo está a tope de colágeno, vamos perdiéndolo a razón de un 1,5% cada año, lo que ocasiona desgaste articular, pérdida de masa ósea y envejecimiento de la piel. (Una maravilla, vamos).

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Aditivos En Los Alimentos

Aditivos en los alimentos: ¿sabes lo que comes?

Los aditivos son sustancias que se añaden a los alimentos para mejorarlos y hacerlos más seguro.

El uso de un aditivo en los alimentos siempre debe ser beneficioso. Puede ser mejorar el aspecto del producto. O su sabor o textura. Quizá su resistencia a los microorganismos. En definitiva, y pese a la desconfianza que puedan suscitar por sus nombres “tecnológicos”, el objetivo de un aditivo es hacer mejor y más seguro a un producto alimenticio. Pueden añadirse en cualquier momento de la cadena de producción. Desde la fabricación, a preparación, envasado, transporte y/o almacenamiento.

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Morder Manzana

Lista de la compra para una buena salud dental

¿Sabes qué alimentos son amigos de tu salud dental y cuáles no? Te animamos a que vayas a comprar sabiendo qué te conviene.

La salud entra por la boca y la enfermedad, también. Por eso, no está de más saber qué alimentos nos convienen para ayudar a nuestro organismo a estar y sentirse bien, además de las rutinas habituales de limpiarnos bien los , visitar, al menos una vez al año, al odontólogo y no hacer el bestia con nuestros piños, que son los únicos que tenemos y cambiarlos cuesta un dineral.

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