La contaminación, entre los causantes del asma infantil

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Cada vez hay más niños asmáticos. ¿Se ha fijado? Se diría que no hay familia que no albergue uno. Con mayor exactitud: uno de cada diez niños padece asma. Y la razón, según desvela la SEICAP (Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Pediátrica), podría hallarse en el aumento de la contaminación. Sí, esa espesa masa como de puré que cae a plomo sobre nuestras ciudades.

Cuanto más grande y de tráfico más denso, más sospechosa la ciudad. En Madrid, durante los primeros días del año, se han registrado picos por encima de los 200 microgramos por centímetro cúbico, límite que sobrepasa lo permitido por la normativa europea.

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Asma, con la primavera, aumenta el riesgo

Entre un 5 y un 10% de españoles padece . El asma es una enfermedad respiratoria que implica la inflamación crónica de los bronquios. Los que la sufren tienen tos y cuando hay un empeoramiento, aparecen las dificultades para respirar, los pitos y la sensación de opresión. Hay que sospechar de un posible caso de asma cuando surge la tos durante el ejercicio físico o el sueño nocturno, durante la infancia, el único síntoma puede ser, de hecho, la tos. No se cura pero sí se puede conseguir que desaparezcan por completo sus síntomas con un correcto diagnóstico, supervisión médica y siguiendo unas sencillas pautas.

Pero todos estos síntomas se pueden agravar con la primavera, que se convierte en el peor enemigo de los asmáticos, porque siete de cada diez casos tiene un origen alérgico. La alergia puede influir en el asma de dos maneras: desencadenando episodios agudos al entrar en contacto con algo que produce alergia o como causante de una inflamación crónica de los bronquios, lo que produciría el ataque asmático. Por lo tanto, aunque el asma y la alergia son afecciones distintas, están relacionadas y los pacientes deben tener especial cuidado en esta época.

Según el doctor Julio Delgado, coordinador del Comité de Asma de la SEAIC, el tratamiento del asma requiere una implicación del paciente, deben llevarse a cabo programas de educación para que aprendan a convivir mejor con su enfermedad, de esta forma se reduce la mortalidad y los costes en sanidad –tan importante en estos tiempos-. Y es que casi la mitad de los enfermos de asma no tienen controlada su enfermedad. Seguir leyendo…