5 propósitos de belleza para el nuevo año

Comienzan las listas de propositos de año nuevo: ir al gimnasio, hacer dieta, leer más, dejar de fumar o sentirse mejor dentro de tu y de tu cuerpo-mente. Piensa en ti, cuídate y rinde culto a tu belleza pura. Después, renovaremos el armario.

Comienza enero y nos planteamos pequeños cambios en nuestras vidas: ir al gimnasio, hacer dieta, leer más, dejar de fumar o tener el armario organizado. Buenísimos proyectos de año nuevo que, a menos que se conviertan en hábitos bien instaurados, no durarán más allá del primer trimestre, pero sirven para llenarnos de ilusión y energía en ese nuevo comienzo. ¿Y si este año nos planteamos unas metas de belleza efectivas y, lo que es más importante, realizables? Comencemos la vuelta al trabajo tras las vacaciones con cinco propósitos de corporal, y cumplámoslos.

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Limpieza y exfoliación de cutis, por tu cara bonita

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foto: Deborah Wagner
Cambio de estación!  Toca renovarse y mudar la , limpiando, purificando y también exfoliando en profundidad para despertar ese cutis apagado y macilento del invierno y hacerlo brillar como corresponde a la primavera y el verano.
La piel no sólo tiene edad, también su reloj debe ir acompasado con el ritmo de cada temporada. La limpiamos a diario, la cuidamos con cremitas,  serum y demás activos que alimentan su salud. Si no la renovamos, como dulce flor se marchitará antes de tiempo.  Vamos, un enfoque algo deprimente, sí, pero una realidad que tanto dermatólogos como cosmetólogos recomiendan.
Idealmente, es un acto que deberíamos hacer semanalmente o aquellas que tengan la piel más delicada, cada quince días, aunque la tendencia es que sea un acto “micro” pero diario. Cierto es que pocas lo hacemos con cierta regularidad pero lo que no podemos hacer es dejarlo forever. Vamos a eliminar los sobrantes que nuestra piel expulsa o escama!

Cuidados de la piel en invierno, que el frío helador no te deje sec@

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Creo que el frío del crudo invierno causa casi más estragos en mi dermis que el calor. Peor si a eso le sumo el aire seco y contaminado de esta ciudad en la que vivo, la no se me cae a pedazos de milagro. ¿Qué tal tienes la piel? El frío puede causar una deshidratación profunda de los tejidos y los cambios de temperatura y de humedad rompen el equilibrio de la piel. El resultado es tirantez, sequedad e irritación. Para evitar que el helador invierno se apodere de toda el agua de nuestro abrigo natural, es importante seguir una rutina que evite que se deshidrate en exceso.

El cutis es la parte del cuerpo más expuesta y sufre especialmente las consecuencias del frío, por eso hay que aumentar los cuidados. Para la limpieza semanal, elige exfoliantes muy suaves y después aplica una mascarilla hidratante. También ayudará que aumentes la untuosidad de tu hidratante, en invierno tu piel demandará texturas más cremosas. Tampoco te olvides de la protección solar, los rayos del sol, aunque no los veas, siguen siendo agresivos –ya ni hablamos si practicas deportes de invierno, en ese caso no bajes de SPF50 bajo ningún concepto-. Mucho con los cambios bruscos de temperatura tan propios de esta época del año, porque son muy perjudiciales para la piel. Evita acercar el rostro a focos de calor y lávate la cara con agua templada, con el frío, los capilares sanguíneos se contraen y con el calor se dilatan, esto puede dar lugar a la temida cuperosis. Seguir leyendo…

Cosmética y consejos para el cuidado de las pieles jóvenes: Nivea, Herborist, Nuxe y La Roche-Posay

Foto de Ira Bordo de una mujer joven

Foto de Ira Bordo

Os hablamos continuamente de cosmética antiarrugas, para pieles que se enfrentan a los signos del envejecimiento, ¿pero qué pasa con las pieles jóvenes? Que no haya que combatir las arrugas no significa que la no necesite cuidados. Una limpieza facial diaria y una buena hidratación son la mejor manera de prevenir y retrasar la aparición de los primeros signos del envejecimiento. A eso hay que sumar, por supuesto, la protección solar. Pero también es cuestión de cuidarse desde dentro: unos malos hábitos de vida, se reflejan en el rostro y pueden hacer que éste envejezca más rápido de lo que debería. Seguir leyendo…