Uñas sin hongos, ni estrías ni grietas

Las maquilladas están de moda y el subidón de colores que se nos ofrecen para pintarlas y realzarlas con miles de dibujos, piedras incrustadas es espectacular. Sin embargo, antes de esta sesión de manicura a la última hay que tener las uñas sanas y cuidadas, no sólo las de las manos sino también las de los pies, que se va acercando el tiempo de sacarlos a pasear y quitarnos medias y calcetines y hay que empezar a cuidarlos. A eso vamos.

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Ictus, si eres mujer tienes más riesgo

El es la primera causa de muerte en la mujer española y la segunda a nivel mundial. Los accidentes cerebrovasculares se cobran cada año más del doble de vidas que el cáncer de mama y hasta 14 veces más que por accidentes de tráfico. Y según los expertos, como cada vez vivimos más años, lejos de romper la tendencia, la incidencia del infarto cerebral será mayor. En España hay 350.000 mujeres discapacitadas después de haber sufrido un ictus. Seguir leyendo…

Deporte contra sedentarismo

problemas del sedentarismo

Si te horroriza el running o cualquier otro pero te encanta el tumboning, si la mayor distancia que recorres en el día es la que va de tu cama a la cocina, si se te ponen los pelos como escorpiones cuando se estropean las escaleras mecánicas… no cabe duda: padeces de Exceso de , la enfermedad del hombre-acomodado-con-prácticamente-todo-resuelto-por-las-máquinas. Y no las del gimnasio, precisamente.

¿El problema? Pueden ser unos cuantos. Relacionados, sobre todo, con diversas dolencias físicas que hallan en el reposo su campo de expansión. La relación entre inactividad y la mortalidad cardiovascular es directa. También aumenta el riesgo de sufrir arterioesclerosis, hipertensión y respiratorias. La obesidad es otra de las invitadas a sumarse a la ecuación. Todo un compendio de catástrofes fácilmente evitables… No hay más que ponerse en marcha y mover el cucú.

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Solidaridad con los sordociegos: ver, oír y hablar para ayudar a los más dependientes

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El otro día una gran amiga me envío un correo para ponerme al día de esta tremenda injusticia. La historia me indignó y me estresó sobre manera. Tenía mil cosas que hacer y a toda prisa, como la mayoría de los que no estamos en paro y seguimos insistiendo en sobrevivir apagando fuegos y tirando como podemos hacia adelante. Pero, nosotros podemos. Sin embargo, hay otros que ni siquiera tienen la posibilidad de luchar porque no pueden ni intentarlo y necesitan ayuda para todo.

En lugar de comunicar que los tortuosos y kilométricos tacones de aguja parece que se bajan un poco más al suelo para situar los pies en un lugar más cercano a la tierra y que se llevará el tacón midi; con una longitud mucho más humana y practicable, he decidido cambiar radicalmente de tema. Sinceramente me ha parecido que tiene mucho más sentido, es más urgente y humano comunicar el problema de los sordociegos españoles. El que tenga oídos que oíga y el que tenga ojos que lo lea. A pesar de como están las cosas, sigo creyendo en la solidaridad. España no es sólo un país de chorizos, somos bastante solidarios.

sordociegos

Esta es la carta:

“Qué las cosas no van bien ha dejado de ser noticia para convertirse en la falta diaria de pan para muchas familias. A algunos, además de pan, les falta la vista, el oído y el habla y necesitan bastante ayuda. A la una de la madrugada, la 1 de TV (TVE), ha emitido un reportaje que me ha encogido el corazón hasta hacerme llorar. Trataba de la vida diaria de un grupo de sordo-ciegos, que viven en la única Residencia que existe en España (en un pueblo de Sevilla que se llama Salteras) para los que como ellos, vivirían totalmente aislados de no ser por un pequeño grupo de trabajadores  que les cuidan, les protegen, les ayudan y, en la medida que pueden les enseñan a TODO (en la expresión más amplia de la palabra).
“Y es, que algo que parece tan simple como llevarse la cuchara a la boca, lavarse los dientes o las manos, vestirse, ducharse o colgar una toalla, también requiere un aprendizaje especial cuando no es posible ver ni oír y por consecuencia, ni siquiera hablar.
A todo esto les enseñan, e incluso a comunicarse con el mundo exterior, al que de otra forma les sería imposible acceder. Y lo hacen con una dedicación admirable de la única forma posible en estos casos, es decir, mediante el tacto de las manos. Las caricias, la ternura y las pacientes enseñanzas que estos seres humanos perciben de sus monitores, parecen ser el motor que les impulsa a ser felices e incluso a llenar sus vidas y sentirse útiles, haciendo sencillas manualidades que se ponen a la venta con precios simbólicos y que no dejan de ser un granito de arena en la subsistencia de la que consideran su casa, en la que se sienten protegidos y en la que a pesar de sus tremendas dificultades, parecen haber hallado su sitio”.

¿Cuantos sentidos y sentimientos nos faltan a nosotros?

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