¿Mallas reductoras para adelgazar? Sí, gracias a la cosmética textil de Shorty reductor Bodytonic de Garnier y Lytess

                                                           Corset by Horst.

Ya había oído hablar de la cosmética textil cuando el año pasado, Paris presentó sus mallas reductoras. Por lo visto están elaboradas con un tejido inteligente con una trama tipo nido de abejas impregnadas con un serum que, con el roce, va liberando principios activos gradualmente. ¿Cúales son esos ingredientes? Los principales son: manteca de karité y de mango, pimienta de Sichuan, rusco, ginkgo biloba, cageína o forskoline. Pero no te preocupes, no huele a nada ni se nota. ¿Y qué consiguen? Una combustión de las grasas, evitar la acumulación de triglicéridos y un mejor drenaje para drenar grasas.

El tejido, realizado con fibras de alta tecnología, produce como un masaje horizontal y vertical gracias a su configuración en forma de  panal de abejas. Te parecerá increíble pero estas prendas se han convertido en una tendencia y cada vez es más habitual verlas en los gimnasios. A lo mejor tú eres de las que ya has probado todo tipo de cremas reductoras, o te has sometido a todo tipo de máquinas y tratamientos y no has conseguido tu objetivo de reducir un poco esa piel de naranja. El ponerte unos leggings debajo de los pantalones es bastante más cómodo, para algunas, ya que tú haces tu vida habitual y la malla te va masajeando y ‘quemando’ esa grasa. La verdad es que los pantys de compresión para activar la circulación hacen el mismo efecto, si primero te aplicas una crema anticelulítica porque facilitan la penetración de las fórmulas gracias al micromasaje que realizan.

Seguir leyendo…