Mamberry: Goji, Mangostán y Oligofructosa, el suplemento nutricional más antioxidante de Europa

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Ya llevo más de un mes tomando estos sobrecitos de polvos rojios con sabor frutal y puedo decir que mientras a mi alrededor todos han ido sucumbiendo a los diferentes virus de la temporada, yo me mantengo más fuerte que nunca. ¿Será el lo que me está poniendo las pilas? Pues, puede que sí, pero también puede que no. Yo no os voy a intentar convencer de nada. Pero también os puedo asegurar que no pruebo todo lo que me mandan porque hay algunas cosas…sobre todo las de ingerir por vía oral en las que de entrada no confío en absoluto. Las de vía tópica son más fáciles de probar, quiero decir de aplicar, porque probar seriamente y comprobar realmente que una crema hidrata la piel o quita arrugas es imposible, a no ser que tengas en casa un laboratorio a lo Madame Curie y aún así, también me surgirían bastantes dudas al respecto de sus resultados porque siempre entran en juego muchos otros factores que normalmente no se tienen en cuenta como la dieta, las horas de sueño, el estrés personal, la genética, el poder de la fe y un largo etcétera más clínico y aburrido de contar.

mangostan

Este complemento nutricional es de origen español y está avalado científicamente por la Universidad de Granada que viste mucho menos que la de Harvard, pero que a mí me ha parecido consecuente y una buena forma de hacer llegar a mi aparato digestivo una serie de frutas escogidas por sus virtudes : Goji, Mangostán y Oligofructosa de Raíz de Achicoría. El poder del Mamberry está en la sinergia de todos los extractos liofilizados y de origen bio. Es un producto 100% natural.

Las bayas de Goji ( pronunciado Gochi) o Lycium barbarum es un fruto con forma de cereza, procedente de un arbusto originario del Himalaya y se utiliza desde hace miles de años en la Medicina Tradicional China como un gran remedio natural. Ahora está de moda en medio mundo. El Goji ha sido bautizado por la revista Time como “la súperfruta del año”. Se comercializa en zumos y también seco como las pasas, para añadirlo en ensaladas, yogures. Lo he probado al natural que siempre es lo mejor, pero no me gusta nada su sabor. Reconozco que los sabores de la comida oriental no están hechos para mí. ¿Alguién sabe porqué los bocados más sanos siempre tienen mal sabor?

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